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HISTORIA
DE LA PROVINCIA DE LA SAGRADA
FAMILIA |
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CON
MOTIVO DEL CENTENARIO
DE
LA FUNDACIÓN
DE
LA PROVINCIA |
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P.
Fernando Piélagos |
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RESUMEN
Cumpliendo
un encargo de los provinciales (PP. Carlos Cano Jesús Ma. Gastón,
L. A. Cano y Fernando
Rabanal), el P. Fernando Piélagos ha concluido el trabajo
‘HISTORIA DE LA PROVINCIA DE LA SAGRADA FAMILIA’, con un total
de 1.150 páginas de texto en folio. El extenso volumen se explica
en parte por la abundancia de material, pero además por la extensión
de la provincia. En 1933 el P. Pedro Bernaola escribió un ‘Álbum
de la Provincia de la Sagrada Familia’ de 534 páginas para una
provincia con 10 casas: nueve en actividad ( Tacubaya, Toluca,
Guadalajara, Santa Clara, La Habana, Valencia de Venezuela, Corella-Cintruénigo,
Daimiel y Zaragoza) y una pasada a la del Sagrado Corazón
(Gaviria); correspondía a razón de 53 pp. por casa. Hasta 1981,
fecha de cierre de esta historia, la provincia había trabajado en 28 casas: México, Toluca,
Guadalajara, Tijuana (suprimida), Santa Clara (cerrada), Holguín
(cerrada), La Habana, Valencia, Barquisimeto, Santa Eduwigis, Fátima,
Maracay, Puerto Cabello, El Junquito, Jiquilisco (cerrada), San
Salvador (cerrada), Mejicanos, Honduras (considerada como un sola),
Corella - Cintruénigo, Daimiel, Gaviria, Zaragoza, Barcelona,
Valencia, Zuera, Madrid (piso), Málaga (Montes y capital), Tenerife
y Tarrasa; lo cual supondría, en la misma proporción dada por el
P. Bernaola, un total de 1. 464
pp. (28 X 53 pp. c. u.). Por lo mismo no es desproporcionado
el número de 1.150. Es evidente que no todas las casas han existido
el mismo número de años, y lógicamente algunas ocupan más
espacio que otras. Además se ha estructurado el conjunto de la
historia en cinco bloques:
1) Introducción
(breve síntesis de la historia de la congregación,
erección de la provincia y una breve visión de conjunto de la
provincia en sus primeros 75 años);
2) Campos de trabajo que la provincia heredó de la del
Sagrado Corazón: México, Cuba, Chile, Corella, Daimiel.
3) Marcha de la provincia a través
de los capítulos provinciales (dentro de este
apartado se incluye la casa de Gaviria como parte de los Convenios
con la provincia del S. Corazón en 1910). En cada capítulo
provincial se ofrece el contexto histórico de un capítulo a otro,
más los nombres de los capitulares, las elecciones y algunos
decretos más significativos...
4) Raíces y frutos:
Comprende los elementos estructurales: autoridad y gobierno
(superiores provinciales, vida común, bienhechores), valores de
la formación religiosa, estudios (colegios, filosofados,
teologados, elocuencia, graduados académicos...), apostolado (misiones,
ejercicios, parroquias, prensa....), obra social (escuelas
parroquiales, catequesis, dispensarios, etc.), con un complemente
sobre la Familia Pasionista Femenina (monjas en México y
Valencia e Hijas de la Pasión) relacionadas con la provincia.
5) Síntesis histórica de todas las
casas según este orden: A) América: México,
Cuba, Venezuela, El Salvador y Honduras); B) España: Corella,
Daimiel, etc... En este apartado se ha dado preferencia a los
documentos de fundación; después se sigue la marcha de la casa por
el orden sucesivo de superiores, y en cada superiorato el nombre de
los religiosos que vivían en la casa año por año. Esto,
que ha ocupado una
parte relevante de páginas, permitirá al lector apreciar por sí
mismo la vitalidad de las casas, sus períodos de mayor desarrollo o
la pérdida de presencia en el conjunto de la provincia...
En algunas casas se ha resaltado su mayor relieve en
determinados períodos: por ejemplo, Tacubaya - México,D.F.,
durante la persecución religiosa, la pérdida de las propiedades,
las obras del templo de
la Pasión o del Centro Social Cultural Juventud...; en la crónica
de Zaragoza, como sede de la curia, se dedica
espacio al período de la guerra civil por ser centro de la provincia y por
la preocupación de los superiores ante la tragedia de los
religiosos; en la de Daimiel, merecía
mayor atención el período previo a la guerra y al martirio
de los religiosos:..; en Cuba se ha dedicado un apartado conjunto a
las vicisitudes de los religiosos desde la llegada de la revolución
de F. Castro a La Habana...
Datos importantes de la provincia:
En el capítulo provincial de 1902, la provincia del S. Corazón
hizo un ensayo de futura provincia, confiando el gobierno de las
casas de México y Cuba a un viceprovincial, P. Juan Amarica.
En el capítulo de agosto de 1905 la misma provincia madre
determinó que se creara una provincia nueva con las casas de México,
Cuba y Chile.
El 2 de septiembre de 1905 la S. C. de OO. y RR. facultó al
padre general, Bernardo Ma. Silvestrelli, para crear la provincia.
El 13 de septiembre de 1905, la curia general aprobó la
erección y decidió que la nueva provincia llevase el título de la
Sagrada Familia.
El 14 de septiembre, el P. Silvestrelli ejecutó el decreto
de la S.C. de OO. y RR. y erige la provincia con cinco casa en América:
Tacubaya y Toluca en México, Viña del Mar y Ñuñoa en Chile y
Santa Clara en Cuba; y además concedió que tuviera el noviciado ‘dentro
de los límites de España’. En la misma fecha confirmó a los
superiores de cada casa, y al P. Juan Amarica como provincial
interino.
El 20 de septiembre el P. Silvestrelli convocó el primer capítulo
para después de noviembre, dejando que el P. Amarica señalase una
fecha más precisa. Y aunque la casa de Tacubaya serí a sede de la
curia, el primer capítulo
se reunió en Santa
Clara el 11 de enero de 1906; entre las razones, porque los que
viajaban desde Chile tenían más asequible Cuba que México.
El capítulo de 1917 se celebró en Daimiel y determinó que
fuera esta casa la nueva sede de la curia, a la vista de la
persecución existente en México.
En 1926 se compró en Zaragoza una casa para colegio, más
tarde teologado y curia provincial. En 1927 se pone por primera vez
pie en Venezuela.
En septiembre de 1930 se celebraron las Bodas de Plata de la
Provincia,y se encargó
al P. Bernaola preparar el ‘Album histórico...’, editado
en México en 1933.
En 1931 fue elegido para la curia general el P. Inocencio
Gurruchaga, primer miembro de la provincia que formaba parte de
ella.
En 1933 la curia general autorizó el traslado de la sede
provincial de Daimiel a Zaragoza (ACP, 1 enero 1934).
En 1946 volvió de Roma el P. Inocencio Gurruchaga, pero se
quedó allá el P. Juan María Alústiza.
En 1947 se compró la finca de Zuera para futuro colegio: la
primera piedra se puso en octubre de 1950 y el traslado del
colegio en el mismo mes de 1953.
En septiembre de 1955 se cumplieron los primeros 50 años de
la provincia. Poco después comenzó la presencia en El Salvador (Jiquilisco
y San Salvador).
En 1965 se abrió la misión de Honduras, en el Departamento
de Santa Bárbara.
En 1966 se inició una serie de experiencias
interprovinciales, que dieron a la provincia una nueva visión:
teologado en Las Presas, Noviciado en Corella, revistas en Bilbao, y
después filosofados en Daimiel.
En 1969 llegaron los primeros estudiantes a la Facultad Teológica de San
Cugat del Vallés, Barcelona.
De 1970 en adelante comenzó una década de nuevo campos de
trabajo: Piso de Madrid, Colmenar y Málaga, Tenerife, Tijuana,
Tarrasa... El mismo año es elegido asistente y consultor general el
P. Carlos Elizalde, tercer miembro de la provincia en la curia
general.
Con los datos disponibles, de 1905 a 1981
han pertenecido a la provincia 572 religiosos (463 clérigos
y 109 hermanos coadjutores); de los cuales habían muerto 131, otros
14 habían cambiado de provincia, y habían abandonado el instituto
225, con lo cual el 31 de diciembre de dicho año formaban la
provincia 202 religiosos, cuyo
número más alto - 239- se alcanzóde
en diciembre de 1969.
***
Como complemento de estos datos, he aquí la visión
progresiva que el autor ofrece en la Introducción, después de la
erección de la provincia, como pauta para seguir los sucesivos capítulos:
Visión
global de la provincia en estos 75 años
1) La
situación de partida de la nueva provincia. Hacía el n.
11 de las provincias de la congregación: 1 y 2) Presentación y
Dolorosa, creadas por el fundador en 1769; 3 y 4) La Piedad, Italia,
y San José, Inglaterra
e Irlanda, ambas en 1851; 5) San Miguel, en Bélgica y Francia,
1854; 6) San Pablo de
la Cruz, EE. UU., 1863; 7 y 8) Corazón de María,
norte de Italia, y Sagrado Corazón de Jesús, España, 1886;
9) Inmaculada Concepción,
Argentina, 1901; 10, Sagrado Costado, sur de Italia, 1905.
La nueva nacía con sello juvenil: de sus 34 sacerdotes, sólo
2 pasaban de los 50 años, 28 no alcanzaban los 40, y la mayoría
del personal iba de 17
a 30. De los 17
hermanos coadjutores, 5 superaban los 40, había otros 4 entre
30-40, y 8 con menos de 30.
La provincia miraba con tranquilidad el futuro a corto plazo, si
bien no podría desentenderse del tema vocacional: pues de los 51
miembros, sólo 6 eran
nativos de Hispanoamérica, que era su campo de trabajo[1];
el resto procedía de España (37), Italia (5), Inglaterra (1),
Argelia (1) y Francia (1). Los 37 españoles eran naturales de
Vizcaya (11), Valladolid(7), Burgos (6), Navarra (4), Palencia (3),
Guipúzcoa (3), La Coruña (1) y Asturias (1). En Cuba no había germinado aún la semilla vocacional. Aunque durante
la guerra de la independencia los pasionistas españoles
no se mezclaron en política y después
ayudaron a la pacificación, sin embargo, por su origen,
aparecían como vinculados al bando enemigo. En Chile se había
abierto un noviciado en
Viña del Mar, en el
que no llegó a entrar ningún aspirante. Trasladado a Ñuñoa, el 6
de marzo de
1896 se celebró con gran esplendor y propaganda la primera
vestición, pero el joven abandonó a los dos meses; el capítulo
provincial de aquel año no nombró maestro "por falta de
novicios"[2].
Sólo en México hubo
promoción vocacional desde que en 1879 regresaron a Tacubaya
algunos de los expulsados de 1873. Como no se presentaban novicios,
en 1882 se organizó una
escuela apostólica; en
1886 se abrió el noviciado, con el P. Librado de San Francisco (Bonelli)
como primer maestro. En 1887 profesó el H. Alfonso de los Dolores,
Rubio, y el 15 de febrero de 1889,el clérigo Pedro García Tinaco,
de San José (sería el primer sacerdote pasionista mexicano,
ordenado el 7 de marzo de 1898)[3
2) La ‘hispanización’.
Desde su erección en 1905 hasta 1925, la provincia vivió
diversos intentos de expansión, prácticamente fracasados[4],
salvo el caso de Gaviria como centro obligado de formación en España,
y el de La Habana, una especie de rampa de lanzamiento para alcanzar
a otras naciones[5].
En el verano de 1910 la de Gaviria fue cedida a la provincia del
Sagrado Corazón a cambio de Daimiel
y Corella, y en estas dos se realizó la formación inicial que se
había impartido en aquella (colegio y noviciado).
Pero dos circunstancias negativas
amenazaban el futuro de la provincia: en España se vivía la
crisis político-religiosa entorno a "La Ley del Candado";
y en México, la Revolución de Madero (1910), que en 1911 terminó
con el gobierno de Porfirio Díaz, y pocos años más tarde dio paso a
la persecución carrancista. Ambas coincidencias históricas frenaron
el crecimiento de la provincia. En efecto, la provincia había sido
creada durante una fuerte
crisis en las relaciones entre la Iglesia y el Estado español. En
1902 Sagasta promulgó una Real Orden, por la que se exigía la
inscripción de las congregaciones religiosas en el Registro Civil
bajo pena de expulsión de sus miembros. Con ello se esperaba la
disminución de institutos religiosos, especialmente si la mayoría de
sus miembros eran extranjeros. Durante la campaña electoral de 1910,
Canalejas presentó una nueva Ley de Asociaciones, según la cual se
someterían al Estado, al derecho común y al control oficial todas
las congregaciones religiosas y se revisaría el presupuesto para
Culto y Clero. La
propaganda en favor de la nueva Ley de Asociaciones coincidió con la
autorización para abrir escuelas laicas, lo que despertó en los
sectores católicos una fuerte repulsa social. Este proyecto, conocido
como "Ley del Candado"[6],
intentaba impedir, como cuando una puerta se cierra "con un
candado", el establecimiento de nuevas congregaciones hasta
que no se aprobase la mencionada Ley. Canalejas ganó la elecciones en
mayo, y unos meses más
tarde presentó el proyecto, aprobado como tal, no cono ley, a finales
de año, en el Congreso y
en el Senado. Sin embargo, no llegó a discutirse: Canalejas fue
asesinado en 1913 por el anarquista Pardinas, y su sucesor Moret
alcanzó de la Iglesia el compromiso de no abrir fundaciones nuevas
durante dos años, a cambio de que no se promulgase la Ley de
Asociaciones sin previo diálogo y acuerdo con la Santa Sede[7].
3) La
expansión en España. La casa abierta en Gaviria sólo
podía impartir la primera formación de los candidatos españoles,
los cuales tendrían que
marchar a América inmediatamente después de la profesión.
Las dificultades que se encontraban en Ultramar obligaron a
revisar la solución. En 1911 se inició la que pudiera llamarse "estrategia
de los puertos": promover nuevas fundaciones en ciudades
portuarias para agilizar el viaje de los recién profesos a América.
Aquel mismo año se fundó en La Habana
y en Córdoba, México, y se dieron pasos para abrir casa en
Barcelona. Esta debería ser punto de embarque, la de La Habana,
sala de espera mientras se tramitaba el ingreso, y la de Córdoba
etapa de aclimatación a la altura de México; o el proceso a la
inversa: en Córdoba los religiosos esperaban hasta la salida del
barco del puerto de Veracruz, y después de pasar por La Habana llegarían
a Barcelona.
La idea fracasó en lo referente a esta última ciudad, y además
se agudizó en México la persecución, con lo que hubo de ser
suspendido el envío de los recién
profesos a América. La casa de Daimiel fue una solución inicialmente
provisional, según dicen las actas de la curia provincial.
La crisis revolucionaria mexicana se hizo crónica. El 23 de
febrero de 1913 fueron asesinados Francisco I. Madero y J. Pino Suárez,
presidente y vicepresidente. El 21 de abril de 1914, los
norteamericanos apoyaron a Venustiano Carranza, que desembarcó en
Veracruz. El presidente Victoriano Huerta salió del país. Tres ejércitos
se hicieron dueños y protagonistas en diversas zonas: Carranza en
el DF. y en la zona del Este; Francisco (Pancho) Villa en el norte con
su famosa División del Norte (15.000 jinetes), y Emiliano Zapata en
el Sur al frente de pobres nativos que buscaban tierras y reclamaban
la reforma agraria. Pancho Villa fue derrotado; Zapata se mantuvo en
el Sur, y Carranza acaparó todo el poder[8].
Toluca fue tomada sucesivamente por carrancistas o
constitucionales, y por zapatistas; la comunidad se dispersó. Los
estudiantes tuvieron que refugiarse en
los EE. UU. para proseguir la Teología[9]. Ellos
fueron los primeros sacerdotes formados íntegramente en la provincia;
se ordenaron en Chicago en 1916. Como resultaba ya imposible
la formación en las casas de América,
se optó por la solución de España. Pero, como se ha dicho,
si por la "Ley del Candado" no podía abrirse una
nueva casa, hubo que arreglarse con las dos existentes: Corella para
seminario y noviciado, y Daimiel para estudios sacerdotales, además
de curia provincial.
Como las condiciones de espacio y de habitabilidad de Daimiel
no permitían concentrar a muchos religiosos, la curia general aceptó
que algunos grupos de teólogos estudiaran en Roma (1916, 1920, 1924,
1932..)[10];
en la sección dedicada a los estudios eclesiásticos se encontrarán
más detalles.
En 1922, aprovechando una cierta permisividad del presidente Álvaro
Obregón, algunos teólogos ya próximos al sacerdocio fueron
destinados a México, donde se ordenaron. Pero con la llegada de
Plutarco Elías Calles a la presidencia, en diciembre de 1924, se
desencadenó una fuerte persecución. La mayoría de los religiosos
debieron abandonar el país, aunque la bondad del arzobispo
Francisco Orozco Jiménez
facilitó la fundación de Guadalajara. En Jalisco, de ambiente
más cristiano, la persecución tomó caracteres sangrantes, pero
los religiosos encontraban refugio más tranquilo.
4) La
ampliación americana. Para diversificar las
posibilidades, el P. Inocencio Gurruchaga
decidió, a la vez, ampliar el campo apostólico y abrir
nuevas casas de formación. En 1928 llegaron a Venezuela los PP.
Claudio y Florentino. No habiendo convencido la solución de Guasdualito,
se optó por la ciudad de Valencia, Carabobo.
En 1930, la provincia celebró Bodas de Plata: contaba ya con 9
casas en las que vivían total 124 religiosos (60 sacerdotes, 40 clérigos
y 24 hermanos), más 12 novicios en Corella y 56 alumnos en Zaragoza[11].
Entre los problemas que planteó la proclamación de la II República
(1931) destacaba el del servicio militar: la profesión perpetua tenía
que diferirse hasta haber cumplido este requisito o haber quedado
exento de él. También hubo que distribuir a los religiosos,
demasiado numerosos para la capacidad de las casas de Daimiel, Corella
y Zaragoza. El envío de bastantes religiosos a Cuba y Venezuela evitó
que la tragedia de la guerra civil fuera mayor aún. El 31 de
diciembre de 1939 la provincia había bajado a 121 miembros (74
sacerdotes, 30 clérigos y 17 hermanos, y 5 novicios)[12].
5) La
época del crecimiento. La II Guerra Mundial
impuso un compás de espera. En México seguían las
dificultades para obtener permiso de entrada; el gobierno se había
incautado de las casas de
Tacubaya y Toluca, y los
pocos religiosos residían
en casas particulares. Coincidiendo con la expropiación, los
religiosos mexicanos que habían profesado en la provincia
se separaron de ella e iniciaron lo que andando el tiempo sería
Comisariato de Cristo Rey, dependiente del general,
con ayuda de algunos italianos de la provincia de la Presentación.
Por sus propias dificultades internas, el intento no anduvo como
esperaban sus promotores; pero, en cambio, a la provincia
le resultó imposible recuperar
la iglesia de Guadalupe, de Tacubaya, o encargarse de otras en la
misma zona, como la del Espíritu Santo, la
Sabatina o la de San Juan. Por eso en 1945 la provincia
se retiró de Tacubaya y se
trasladó a la
Colonia Guadalupe Insurgentes, al norte de la ciudad, cerca de la basílica
de Guadalupe; en la primavera de 1946 se inició una nueva etapa de la
provincia en México.
Después de aquellos treinta años de dificultades en América,
no era aconsejable volver
al proyecto primitivo; es decir, formar a los jóvenes en España y
llevarlos a completar la formación en América. No obstante, se quiso
conservar lo más posible del espíritu primitivo: dar preferencia al
apostolado en América, a medida que los jóvenes concluían la
preparación en España. Como en la casa de Zaragoza no había espacio
para albergar a un centenar de alumnos, en 1948 se compró la finca de
Zuera, donde en 1953 se inauguraba el colegio apostólico. En los años
50 la provincia asumió nuevos campos en Maracay y El Salvador (Jiquilisco
y San Salvador). Al cumplir sus Bodas de Oro (1905-1955)
contaba con 197 profesos ( 108 sacerdotes, 47 clérigos y 42
hermanos) y 9 novicios.
En la década 1960-1970, la
nueva situación de Cuba, tras el triunfo revolucionario de
Fidel Castro, pesó en la vida de la provincia: bastantes de aquellos
religiosos salieron de la Isla y se incorporan al trabajo en El
Salvador, México, Venezuela o
España. En 1965 la provincia asumió la responsabilidad apostólica
del Departamento de Santa Bárbara, Honduras. Fue la etapa de mayor
crecimiento: en 1969 tenía 239 religiosos, la cifra
más alta de su historia (150 sacerdotes + 47 clérigos y 42
coadjutores; y 9 novicios). La fundación de Honduras, el colegio
apostólico de Zuera y la preparación académica para los estudios
eclesiásticos absorbieron a los sacerdotes jóvenes, con lo cual se resintió la renovación
en las demás comunidades. En Cuba los supervivientes, después
de cerrar las casas de Santa Clara y Holguín, se concentraron en La
Habana.
Mientras tanto, se iniciaban nuevas experiencias en España (Málaga,
Tenerife, Tarrasa y Sabadell);
en Venezuela (Puerto Cabello y El Junquito), en México (Tijuana).
Esta apertura coincidió, por otra parte, con el comienzo de la crisis
vocacional, que se hace evidente desde 1970. Con lo cual varias de
estas fundaciones nacieron con ‘pies de barro’, poco personal para
renovar a los religiosos. En sus Bodas de Diamante (1905-1980), la
provincia se mantenía con 202
religiosos (155 + 17 + 30) y dos novicios; pero su vocación original
era firme: la mitad de sus miembros trabajaban en América[13]
NOTAS:
[1]
PP. Pedro María de San José (García Tinaco), José de
María Virgen (Trueba), Francisco
del Corazón de Jesús (Mateos), y Rafael de la Inmaculada Concepción
(Orellana); y los HH. Alfonso de los Siete Dolores (Rubio)
y Lucas del Costado de Jesús (García).
[2]
LOPATEGUI, J. I., HSCJ,
o. c., 88. - OSÉS, D., HPSCJ,
o. c., 30-31.
En 1901 las casas de Chile volvieron a la provincia argentina y la
formación en aquel país siguió los pasos de la misma. En 1905
retornan a la provincia del Corazón de Jesús, sólo por unos
meses, y no consta que en el paréntesis se presentasen soluciones
vocacionales para este país.
[3]
Cfr. F. PIÉLAGOS - L. GÓMEZ , ‘El P. Diego...’, o.
c., 53 y 75.- BO-CE 3 , 100.
[4]
El 9-X-1908, el P. P. Juan Amarica
escribía desde Gaviria al
general: "Cuando reciba (yo) alguna notificación
sobre la fundación, tanto la de Panamá como la de México, tendré
sumo gusto en comunicárselo".
- Cfr. AGCP, Convenio...
[5]
El P. Colelli
urgía esta fundación al procurador general: "Le suplico
que arregle definitivamente la fundación de La Habana; también
le digo que tiene mi visto bueno para vender la casa de México,
para invertir el producto en la fundación de La Habana".
Se refería a una casa donada por una bienhechora, pero no
al convento de Tacubaya). Cfr. AGCP, Convenio..., sin
fecha, posiblemente de 1910.
[6]
Cfr. G. REDONDO, "La Iglesia en el Mundo Contemporáneo",
II, De León XIII a Pío XII (18781939), Ed. EUNSA,
Pamplona, 1979, 104-107. - Fr. MARTÍ GILABERT, ‘Política
religiosa de la Restauración (1875-1931)’, Ed.. Rialp,
Madrid, 1991, 107ss.
[7]
Cfr. "Apóstol del Amor", autobiografía de J.
Pastor (Ma. Magdalena de Jesús Sacramentado, Marcucci, C. P..),
preparada por el P.
Arturo Alonso Lobo , O. P., ed.
Anaya, Salamanca, 1971. La M. Magdalena, al regresar de México
tras el fracaso de la fundación 1913-1916, reconocía que una de
las dificultades para abrir casa en Lezama, Vizcaya, era una ley
concordataria por la que "estaba prohibido admitir nuevas
órdenes religiosas en la nación" (p. 314).
[8]
Cfr. ULLOA,
Berta, La lucha
armada, 1911-1920, en Historia General de México, de
El Colegio de México, dirigida por Daniel Cosío, 3ª. ed., México,
1981, 1.073 ss.
[9]
Cfr. F. PIÉLAGOS, "Raíz Evangélica’ (cit. R.
E.), biografía de la M: Dolores Medina, fundadora de las
Hijas de la Pasión, México, 1989,
162ss. - Id., "Vida y Testimonio: Homenaje a los Mártires
Pasionistas de Daimiel’ (cit. V y T), Zaragoza, 1989,
15-17. - PIÉLAGOS- L. GÓMEZ, "Historia de las
Hijas de la Pasión" (cit. ‘Historia...’), México,
1994, 74 ss. - R. CRESPO, "100 Años en Toluca",
Toluca, s.a. (1992 ). - "Diario
de un Sacristán", pp. 41 ss.). La
provincia de
S. Pablo de la Cruz e había ofrecido para ayudar.
- Cfr. crónica del capítulo provincial de 1917.
[10]
Cfr. F. PIÉLAGOS, "V y T’, o. c., p.47. El
cubano Eduardo Martínez Dalmau había estudiado ya en Roma, sin
haber vuelto a su patria. Ordenado en 1915, permaneció de
profesor en la casa general hasta 1926; esto
ayudó en la dirección de los teólogos de la provincia
que estudiaban en Roma. Sobre los grupos que estudiaron en la casa
general, cfr. en la parte correspondiente a Estudios y
graduaciones académicas. - También en. Libro de religiosos de
Familia, Ss. Juan
y Pablo, 1876-1961.
[11]
Tacubaya, Toluca, Guadalajara,
Santa Clara, La Habana, Valencia, VNZ.,
Corella, Daimiel y Zaragoza en España.
[12]
Cfr. RA (Ratio Annua),
1939. Por comunidades: Zaragoza, 36
(16 sac. + 16 est. + 4 hnos.); Corella, 24 (5+14+5, y 5
novicios); Daimiel, 5 (4+1); Barcelona, 4 (3+1); Valencia, 3;
Santa Clara, 15 (12+3); La Habana, 10 (7+3); Toluca,2; México, D.
F., 2; Guadalajara, 2; Valencia de Venezuela, 5; Barquisimeto,
5; Caracas, 2. No constan los datos de Holguín; además del
obispo y del consultor en Roma, había otros 2 en parroquias y 2
exclaustrados (Andrés Goya, superviviente de Daimiel, no se
reintegró a la comunidad).
[13]
Cfr. BIP, septiembre
1980.
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