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1.
SAN PABLO DE LA CRUZ:
FUNDADOR DE LOS MISIONEROS PASIONSITAS
MISIONES POPULARES
PASIONISTAS
1.
LA PALABRA MISIÓN
- En la Escritura, el verbo mittere tiene a menudo el significado de un encargo oficial recibido de Dios para transmitir sus órdenes a una persona o nación (Gén. 6, 8-9). En el NT en particular indica el mandato que Cristo recibió del Padre y a su vez transmitió a los apóstoles (Jn 3,16), así como la tarea iluminadora y santificadora del Espíritu Santo (Jn 14, 25-26).
- En la Teología con término en cuestión, nos referimos al misterio de las misiones divinas (el Hijo es enviado por el Padre, el Espíritu Santo por el Padre y el Hijo);
- En sentido estricto
designa tanto las llamadas misiones populares o internas, que hay que celebrar
periódicamente en cada parroquia para una renovación de la vida cristiana,
como las misiones exteriores, dirigidas a los no cristianos y destinadas a la
expansión y dilatación de la Iglesia.
La misión cristiana es tan antigua como la Iglesia misma: se basa en el fundamento de la Iglesia: en el mensaje pascual y el acontecimiento de Pentecostés.
La palabra misión
sólo se generaliza en los siglos XVI y XVII para designar los “esfuerzos
a favor de los no bautizados”. Anteriormente se designaba con los conceptos apostolatus,
propagio fidei, propagitio salutis.
El concepto misioneros
surgió con el periodo expansivo de los descubrimientos. Por tanto, la palabra
original de envío o misión (apoctelo = apostello
en griego), quería indicar más bien la llegada del amor de Dios a los
hombres. El Concilio Vaticano II en su decreto sobre la actividad misionera de
la Iglesia (AG 2-9 - 1965) nos
dice: “La Iglesia peregrinante es misionera por su naturaleza puesto que
procede de la misión del Hijo y de la misión del Espíritu Santo, según el
designio del Dios Padre”.
Este estilo de
vida está fuertemente fundamentada en Cristo Jesús: “Como el Padre me ha
enviado, así os envío yo al mundo” (Jn 17,18). La única norma es el apóstol
y misionero Jesús. Por tanto, la misión realizada por Cristo se confiere a la
Iglesia como fundamento existencial de la Iglesia.
El destinatario de
la Missio Dei y del envío de Cristo es el mundo, o mejor dicho,
la situación desgraciada de cada mundo concreto, en que ha de anunciarse el
mensaje contrastante de la resurrección.
El objetivo de
la misión es testimoniar el amor de Dios a todos los hombres en Cristo
crucificado y resucitado (kerigma, evangelización). De este modo se realiza la
voluntad salvífica de Dios a través de la presencia crítica de los cristianos
en las situaciones mundanas deterioradas en lo interhumano, social y político,
en las que todavía no reina la shalom (la Paz).
Algunos sustituyen el término misión por el de evangelización. El término misión hace más bien referencia al primer anuncio kerigmático. Se utiliza particularmente para indicar el envío por parte de Dios ad gentes, con la tarea de llevar el mensaje, dirigido a la conversión y a la fundación de la Iglesia.
El término evangelización,
con un sentido solamente religioso cristiano usado especialmente desde la
segunda mitad del siglo pasado, sirve para indicar el contenido mismo de la misión:
el anuncio de la buena nueva a
todos los hombres, especialmente a los no cristianos o a los que están
descristianizados (EN 52, 56); indica particularmente el trabajo de
catequesis y de formación cristiana permanente, que abarca tanto el anuncio de
la salvación escatológica como la proclamación de los derechos del hombre (cf
EN 22 al 54).
Realización
del mandato en la historia
Durante los veinte
siglos de cristianismo, la Iglesia dio una buena prueba de la definición que da
de ella el Vaticano II cuando dice que “es misionera por naturaleza”
(AG 2ª), y que no existe más que para ser misionera. Ella tiene su razón
de ser en el anuncio del evangelio a todos los hombres, y con razón se define
como “enviada por Dios a las gentes para ser sacramento universal de
Salvación” (AG
1; cf LG 48). El decreto subraya que
esta realidad suya es tal no sólo en virtud del mandato misionero del maestro, sino más aún por el hecho de que “toma su origen
de la misión del Hijo y de la misión del Espíritu Santo, según el propósito
de Dios Padre” (AG 2ª), y por tanto “esta misión continuará y desarrolla
en el decurso de la historia la misión del propio Cristo” (AG 5 b).
El documento AG 6
c nos ofrece la siguiente descripción de lo que es la actividad misionera: “Las
empresas concretas con la que los heraldos del evangelio enviados por la Iglesia
cumplen, yendo por el mundo, el deber de predicar el evangelio e implantar la
Iglesia entre los pueblos o grupos humanos que todavía no creen en Cristo,
reciben el nombre de misioneros.”
La Evangellii
nuntiandi de Pablo VI puede
considerarse como uno de los documentos más significativos del posconcilio. Y
si AG insistía en el hecho de que la Iglesia es misionera por naturaleza, la EN
nos dirá repetidas veces que evangelizar es la gracias y la vocación
propia de la Iglesia, su identidad más profunda (EN 14).
Por tanto, “la
Iglesia ha sido enviada por Jesús, sigue allí como signo opaco y luminoso de
una nueva presencia de Jesús y ella, llamada ante todo a continuar, lo prolonga
y lo continúa”.
(EN 15 c). Pablo VI describe la evangelización como la meta
final, la “implantación de la Iglesia” que supone la celebración de los
sacramentos y la transformación de los corazones, haciendo de las personas hombres
nuevos, capaces de hacer más justas, más humanas y menos opresivas las
estructuras. “No hay verdadera evangelización si no se proclama el nombre,
la enseñanza, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret,
Hijo de Dios” (EN 22).
A lo largo de los
siglos, los misioneros se entregaron con su testimonio de evangelización,
y a ejemplo de los apóstoles, “predicaron la palabra de la verdad y
engendraron la Iglesia” (San Agustín: PL 36, 508; cf AG 1)., intentando
establecer por toda la tierra el reino de Dios.
Las grandes
etapas pudieron subdividirse así:
a)
La Iglesia en edad apostólica y dentro del mundo greco-romano, con una
mención especial de las tres misiones de Pablo.
b)
La acción evangelizadora en la Edad Media europea, a favor de los
pueblos bárbaros y entre los eslavos y en oriente entre los mongoles y
musulmanes
c)
La misión ad gentes del siglo XVI, tanto en América
Latina como en Extremo Oriente.
d)
La fundación de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide
(1622)
e)
El renacimiento misionero del siglo pasado, después de superar la crisis
del siglo XVIII gracias al nuevo espíritu religioso y la aparición de
numerosas Congregaciones Misioneras.
f)
El tiempo de las grandes encíclicas pontificias de nuestro siglo, los
documentos del Vaticano II y la admirable Evangelli nuntiandi , en la que
Pablo VI, partiendo de Cristo evangelizador, explica qué es lo que significa
evangelizar y cuáles son el contenido, las vías, los destinatarios, los
obreros y el espíritu de la evangelización.
La
historia nos habla del heroísmo de tantos discípulos del Señor para darle a
conocer y también de las dificultades por la comprensión de la misión. Es
importante recordar la historia de las misiones para resaltar la dimensión más
profunda de la aventura de la Misión
cristiana: su origen divino y su animación íntima por la fuerza del Espíritu.
2. HISTORIA DE LAS MISIONES
La
Misión, según se ha entendido tradicionalmente nació después del Concilio de
Trento. Con las Misiones Populares se comenzó una nueva era en la historia de
la predicación. La reforma propuesta por el concilio tridentino era la expresión
de la Iglesia que deseaba la reforma espiritual del pueblo cristiano. Esto
llevaba consigo: el extirpar los abusos, corregir las costumbres, preservar y
animar la fe en el pueblo y combatir la herejía que amenazaba.
Recorrido histórico... (Los iniciadores de las misiones fueron ):
- Los clérigos regulares
- Teatino: fundados por San Cayetano de Tiene en 1524
- Capuchinos en 1525
- Bernabitas: fundados por San Antonio María Zacaría en 1530
- Jesuitas: fundados por San Ignacio de Loyola en 1534
-
Oblatos de San Ambrosio: fundados por San Carlos Borromeo en 1578
. En 1625 nace la Congregación de la Misión fundada por San Vicente de Paúl.
. En 1732 San Alfonso María de Ligorio funda la Congregación de los Redentoristas.
. En 1746 San Pablo de la Cruz funda a los Pasionistas.
. En 1849
nacen los Claretianos fundados por San Antonio María Claret.
-El Canon 1347
(año 1917) fijaba como práctica obligatoria y con prioridad de diez años la
Misión: “Los párrocos procuren proporcionar a sus feligreses lo que
denomina una misión sagrada al menos cada diez años”.
-El P. Jean Saint-Martín escribe acerca de las características de las Misiones Populares:
“Las características
de las misiones populares estaban orientadas a dar un conocimiento suficiente
del contenido objetivo de la fe... la mayor importancia se concedía a la
instrucción y catequesis.
3. LA MISIÓN TRADICIONAL
- Dos objetivos han hecho de las MP un formidable instrumento de Evangelización:
1º: la Conversión con el slogan “Salva tu alma” y 2º: la revitalización de la vida cristiana sobre todo con la recepción de los sacramentos.
A Cristo se le toma como centro de la misión, como fuente y contenido de la misión apostólica; y como tema central las verdades eternas o novísimos. Así en las MP se pretendía llegar a potenciar la pastoral parroquial promocionando a los laicos y a la vida cristiana y social.
- Los misioneros
buscaban con todas sus fuerzas, ayudar a los hombres y mayores de su tiempo a
vivir con justicia y caridad su experiencia histórica junto a otras personas,
incluso reintegrando socialmente a muchas personas: bandoleros, bandidos,
enemistados, homicidas... tratando de conseguir mejorar todo el ambiente en que
vive el hombre.
Pero las MP tradicionales entran en crisis en el siglo XIX y mediados del XX por falta de una renovación seria. Sobre todo sufre un impacto con la Revolución Francesa permaneciendo un tanto al margen y ajena a los cambios culturales que se estaban operando en la sociedad. Algunos misioneros comienzan a notar que la gente ya no acudía tanto. Cos estos datos evidentes, los misioneros cayeron en el desaliento, empezando a dudar de la utilidad de las MP, de su valor, de su misma vocación...
4. RENOVACIÓN DE LAS MISIONES POPULARES
Fue Juan XXIII quien al convocar el Concilio Vaticano II señalaba entre otros objetivos:
La renovación
eclesial y el relanzamiento misionero... a partir de este momento
todavía en España siguen con cierto auge las MP hasta la década de los
setenta básicamente con el sistema de la Misión Tradicional; pero a la vez se
está llevando intentos de renovación potsconciliar haciendo una llamada a la
actualización de las estructuras pastorales. Desde aquí comenzó a
deslumbrarse una nueva primavera para las MP y nacen las Misiones Populares
Renovadas, con un nuevo rostro, oportunamente armonizado con la liturgia y más
adoptado a las exigencias de los tiempos.
La nueva imagen de la MPR tiene un signo distinto incluso en los sitios de su desarrollo: antes se celebraban en la Iglesia y en la calle; ahora da una importancia grande a las casas, en las que se celebran múltiples reuniones en pequeños grupos, a través de los cuales se intenta favorecer que la parroquia sea en verdad una comunidad de comunidades, con dinamismo evangelizador hacia los no creyentes.
La Misión actual
tiene una preocupación básica: la de establecer una conexión con la pastoral
ordinaria, potenciando los proyectos pastorales donde existen o tratando de
suscitarles. Y sin descuidar ni mucho menos la dimensión sacramental, no da la
impresión de un sacramentalismo a ultranza como antes cuando se medía casi el
fruto por el número de confesiones y comuniones. Se preocupa más de la
continuidad de sus frutos.
El Congreso
Nacional realizado en
Italia en febrero de 1981 sobre “Las Misiones Populares para los años 80”,
organizado por los Pasionistas; y las Jornadas sobre
la Nueva Imagen de las Misiones Populares, organizadas por
el Departamento de Pastoral y Obras Sociales de la Confer en Madrid, fueron una
muestra de vivo interés por su renovación.
En el Congreso de
MP para los 80 el Papa Juan Pablo II se dirigió a los participantes con estas
palabras: “La Misión Popular es eficaz cuando corroborada por la oración
y por la penitencia, impulsa a la conversión... llama a una vida más
perfecta... convence para vivir las Bienaventuranzas... Para ello, es necesario
conocer bien la realidad espiritual y sicológica de los cristianos que viven en
la sociedad moderna... saber escuchar para comprender en qué punto se encuentra
el otro en su camino de búsqueda”.
El CESPLAM
es a partir de los 70 el intento más serio de renovación-actualización de las
MP. Son los Misioneros Redentoristas los que a partir del Vaticano II han sido
los que mantuvieron vivas las MP; a ellos se debe el nuevo método y con acierto
las Misiones Populares Renovadas. Ahora la Misión tendrá duración de 18 días:
cuatro de preparación, una semana de Asambleas y otra semana de Proclamación
de la Palabra.
Los Misioneros Pasionistas podemos señalar como documento significativo el “Congreso Nacional de Misiones Populares para los años 80” y la Carta Circular del P. General M. Boyle (20 –III-79), titulada “Comunidad Pasionista Apostólica”. En dicha carta el P. General nos presenta las características de nuestras Misiones y nos advierte:
“que debemos evitar, caer en la pasividad, e inhibir nuestra
creatividad... Las iniciativas apostólicas, particularmente las de tipo
creativo, deben de ser planeadas con esmero. Tales experimentos eclesiales
“nuevos”, deben de ser emprendidos como respuesta a necesidades reconocidas
por la Provincia como prioritarias”.
El P. General
llega a afirmar que las MP siguen siendo un ministerio prioritario dentro de las
Congregación: “algunos religiosos han tomado posiciones extremas;
nosotros, concediendo sin duda, la legitimidad de otros ministerios en nuestra
Congregación, podemos afirmar con justo orgullo, que tal predicación de MP y
Ejercicios Espirituales permanecen y permanecerán siempre como característica
de nuestra Congregación Pasionista”. Así, lo fundamental de
nuestra programación apostólica es el robustecimiento y el mejoramiento de la proclamación de la Palabra de la
Cruz.
Al finalizar dicho congreso que había sido preparado para recordar el 5º Aniversario de la Carta Evangelli Nuntiandi de Pablo VI, el papa Juan Pablo II se dirigió con estas palabras a los congresistas del Antonianum de Roma en 1981:
“No habéis
podido proporcionarme una alegría mayor que este Congreso sobre Misiones
Populares... Os expreso además mi reconocimiento y el de toda la Iglesia por
vuestro compromiso y buena voluntad en mantener y poner al día la piadosa y
eficaz práctica de las Misiones Populares”.
Fruto del trabajo de este Congreso nació la redacción clara y explícita que fue aprobada por el Capítulo General del año 1982 y que pasa a nuestras Constituciones Nº 68 con estas palabras:
...”Aunque
enriquecidos con carismas diversos, todos estamos obligados a remover la
finalidad y las iniciativas de la Congregación (n. 68).
...”Siguiendo la
tradición de nuestro Fundador nos dedicamos a evangelizar y a reevangelizar a los pueblos preferentemente a los más
pobres...Aunque cumplimos esta misión según las distintas formas establecidas
por nuestras Constituciones, la predicación de Santas Misiones y de Ejercicios
Espirituales permanecen como nuestra actividad primaria y central” (n.70).
Quiero recoger las palabras que Pablo VI dirigió a nuestro Capítulo General del año 1976:
“San Pablo de la
Cruz fue un misionero infatigable, ...porque fue un hombre contemplativo... Este
carisma del instituto... es lo que hoy volvemos a poner a vuestra consideración,
advirtiéndoos que la predicación de la Pasión, destinada al pueblo fiel, es
todavía hoy una misión cálida y utilísimo...Cosa bien dolorosa sería si
extendiendo las fuerzas a otros apostolados, se desparramaran sin medida ni
control. Ello sería el peligro de que no alcanzarais ya el fin propio y
peculiar de vuestro Instituto”. (12-X-76).
HISTORIA
PARTICULAR DE LAS
MISIONES
POPULARES PASIONISTAS
1.
SAN PABLO DE LA CRUZ:
·
Pablo Danei nace en Ovada (Italia) el 3 de Enero de 1694. En 1720
es el comienzo de la Congregación: Fue no solo fundador sino también apóstol
y gran misionero.
·
El carisma de Pablo tiene como centro, la imitación de
Cristo en su actitud de primer misionero enviado por el Padre para la salvación
del mundo. Así su carisma será: anunciar al mundo que Jesús murió y
resucitó por amor del hombre. La atención fundamental de la Congregación
se centra en estar a las plantas del Crucificado para alcanzar la sabiduría de
la Cruz, que habilita para asumir la misión “de sembrar la semilla de la
Divina Palabra promoviendo con gran ardor en el corazón de los fieles la devota
memoria de la Pasión y muerte de Jesús nuestro verdadero bien”.
Al
ser aprobada la Congregación Pasionista 1741 la Santa Sede destaca como
finalidad de la misma “el dar santas misiones” asignándoles para ello las
zonas más deprimidas. La Bula de
1775 subraya que el interés de la Santa Sede por la Congregación nace de verla
dedicada a la predicación de la Pasión de Jesús en las misiones, ejercicios y
en otras formas conforme a las Reglas aprobadas. Por eso Pablo de la Cruz escoge
las MP como el medio más eficaz para definir el carisma que había recibido de
Dios y difundir entre las gentes la memoria de la Pasión de Jesús”.
·
Pablo de la Cruz veía en las Misiones Populares una forma muy
acorde con el espíritu de la Congregación, y esto por tres motivos:
El objetivo principal de las Misiones de entonces la conversión de los pecadores, era también el objetivo de Pablo.
Las Misiones le ofrecían una buena ocasión para anunciar a Cristo Crucificado.
Por ser de duración limitada, posibilitaban a los
religiosos pasar en el convento el resto del tiempo en una vida
contemplativa, como lo prescriben las Reglas. Así,
Ø
el rescripto Papal de 1741 donde se nos concede la 1º aprobación
de las Reglas “designa las misiones con el fin propio de la Congregación”.
Ø
se comprende que
San Pablo de la Cruz dedicase a
las misiones el primer lugar en la actividades apostólica.
2.
DESARROLLO y PASTORAL de la PASIÓN en las MISIONES
a) La estructura, temática y desarrollo de las
Misiones Populares Pasionistas quedó bien definido a la muerte de San Pablo
de la Cruz y que no sufrieron cambios de relieve hasta el Vaticano II. Pero...
las cosas ocurrieron así:
Ø La revolución francesa nos cuestiona el método y desarrollo de las MP y es entonces cuando se acentúa la crisis de nuestras misiones.
Ø Sin embargo desde 1821 al 1863 es el periodo más rico para la historia de la Congregación Pasionista ya que comienza su expansión más allá del mediterráneo italiano. Es el caso del Beato Domingo Barbieri en Inglaterra.
Ø De 1863 a 1915: el nuevo General el Beato Bernardo Silvestrelli hace una gran esfuerzo por equilibrar las diversas tendencias puestas en la Congregación pero no logra establecer el espíritu de la sabia original de San Pablo de la Cruz.
Las MPP entran en una etapa de crisis profundo, debido a los cambios de la sociedad y de la misma Iglesia. Esta crisis es natural, ya que no supo adaptar la fidelidad al carisma del fundador a las nuevas exigencias de los tiempos.
Ø
De 1915 a 1960: periodo de evolución de las MPP por la nueva
situación socio-religiosa del siglo XX. Se empieza a cuestionar la forma de
realizar la misión y se dice que lo importante es permanecer fiel a lo esencial
del espíritu del fundador y no a las formas cambiantes. Las dos guerras
mundiales influyen negativamente en las MPP de tal forma que en ésta época
sufre su más grave crisis perdurando hasta nuestros días.
b) El método dela Misión predicada por
los Misioneros Pasionistas era fundamentalmente igual a la de otros
misioneros. La técnica desarrollada por los misioneros del siglo XVIII tenían
muchas cosas en común: la oratoria sencilla, accesible al pueblo intentando
entre otras cosas: -sacudir la tibieza proclamando las “máximas
eternas”; -iluminar las mentes con sencillas explicaciones (catequesis);
-prepararles para que recibieran los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía..
Y todo ello en vistas a una conversión personal.
((Para
más extensión del tema: ver el artículo del P. Paulino Alonso páginas 75-85
en el Primer tomo del dossier MISIONES POPULARES PASIONISTAS HOY).
c) Los Pasionistas aportan a las MP un método propio y que tiene como aportación original a la estructura de la MP:
- El mensaje peculiar que transmiten “la memoria y culto de la Pasión de Jesús”.
- El método peculiar de transmitir este
mensaje y fin específico: enseñar a todos los miembros de la Iglesia a
meditar la Pasión de Cristo. Enseñar al pueblo a hacer memoria de Jesús
crucificado. La finalidad de la Misión era, entre otros fines, dejar el
mayor número de fieles dedicados a meditar la Pasión de Cristo.
Ø
El principio constitutivo de la Pastoral de la Pasión en
las misiones era: enseñar a meditar la Pasión. El punto de referencia
son las Constituciones, especialmente las redactadas por San Pablo de la cruz:
“Todos los
religiosos hábiles ya en las misiones ya... han de promover de viva voz,
instruir a los pueblos en la religiosa meditación de los misterios de la
Pasión Sma y de la Muerte de N:S:J:”.
Sus motivaciones:
- ¿Por qué la meditación de la Pasión
ha tenido tanta importancia en la Congregación como modo de enseñar al pueblo
a hacer memoria y tener recuerdo de los sufrimientos de Cristo?
5ª Es el mejor modo de llegar a la identificación con Cristo crucificado.
6ª Los misioneros pasionistas proponen la meditación
de la Pasión porque creen en su eficacia
y porque proponiéndola se consiguen los fines de la misión desde la
perspectiva dela Congregación.
Su obligatoriedad se basa en este principio: “Los hermanos dedicados a la predicación del Evangelio en misiones apostólicas, procurarán con empeño excitar a los pueblos cristianos a meditar los sagrados misterios de la vivificante Pasión y Muerte de Jesús. Obligación sellada por un 4º voto. Esto demostraba que era una parte esencial de la Congregación.
Estas características constituían lo peculiar, lo propio y esencial y lo especial de las Misiones predicadas por los pasionistas Desde esta perspectiva las Misiones y Ejercicios Espirituales son ministerios propios de la Congregación y son los medios esenciales para obtener el fin del Instituto. Si en estos ministerios se excluían el motivo de Pasión y la meditación de la Pasión, dejan de ser ministerios propios de la Congregación.
Así la meditación de la Pasión
después del Sermón de Máximas era lo distintivo de nuestras misiones según
los cc. I y II de las diferentes Constituciones.
El Crucifijo y los Pasionistas. Llevar el crucifijo al cuello era una práctica que se conservó desde San Pablo de la Cruz; era el crucifijo que se recibía el día de la profesión. Hoy también se impone al misionero en ceremonia solemne, enviándole a predicar en su nombre.
La Bula “Praeclara Virtutum Exemplar” mandaba dar la Bendición Papal, sirviéndose de la Imagen de Cristo Crucificado, que, según la costumbre, llevaban siempre consigo los misioneros.
3.
LAS MISIONES PASIONISTAS EN ESPAÑA
Desde su llegada a España los
Pasionistas desarrollaron un gran esfuerzo en su tarea apostólica,
especialmente con las Misiones Populares hasta que llegó el momento del
desconcierto y de la crisis (1965-1980). Fue entonces cuando algunas órdenes y
congregaciones abandonaron y otras familias religiosas siguieron buscando nuevos
métodos, renovando contenidos y clarificando planteamientos de fondo en línea
con el Concilio Vaticano II. Una
profunda renovación comienza a partir del Vaticano II tomando el estilo de los
Redentoristas que es el nuevo método adaptado a las necesidades sociales y
eclesiales de nuestro tiempo. El apogeo de las Misiones Pasionistas lo tiene en
los años 80 sobre todo en Italia y España. La fidelidad primaria de esta
programación apostólica es el mejoramiento y robustecimiento de la proclamación
de la Palabra de la Cruz.
Nuestras
Constituciones de 1985 en el nº 3 nos marca muy claro el camino de nuestra
vocación misionera: “evangelizar mediante el misterio de la Palabra de la
Cruz y por eso nos consagramos personalmente con un voto especial “por él nos
comprometemos a promover la memoria de la Pasión de Jesús con la palabra y las
obras” (nº. 6). Por tanto, la Pasión de Jesús es central en nuestro
apostolado (Nº 62 al 76).
Los Pasionistas, tanto ayer como hoy hemos hecho siempre de la evangelización popular una parte integral de nuestro carisma.
Después de
unos años en que este apostolado específico quedó disminuido, en un largo
periodo de replanteamiento, la llegada del Concilio Vaticano II nos trajo nuevos
aires de renovación y también las Misiones Populares Renovadas, lo que
nos permitió entroncar con la tradición. Desde entonces, un equipo de
misioneros pasionistas se dedican a tiempo completo a las MPR: caso de las
provincias de Italia y de la Sagrada Familia en España.
En 1984 la Provincia Pasionista de la Sagrada Familia supo
subir a tiempo al tren de la renovación formando un Equipo de Predicación
a propuesta de la Asamblea Provincial tenida aquel año en Zuera, Zaragoza. En
1985 del 7 al 9 de enero la CONFER organiza unas Jornadas sobre Misiones
Populares donde participan algunos de nuestros misioneros. Las Jornadas
concluyen, diciendo entre otras cosas, que “las Misiones Populares
adaptadas a la exigencias peculiares de nuestro tiempo pueden prestar un buen
servicio a la fe de nuestro pueblo en el momento actual, en conexión con la
pastoral ordinaria; por lo tanto, creemos que tener un puesto en la planificación
pastoral a los diversos niveles: parroquial, diocesano, supradiocesano”.
Con este nuevo
planteamiento se intuía ya una moderna etapa para las Misiones Populares haciéndolas
más concordes con las líneas marcadas por el Concilio Vaticano II...
Seguramente el gran descubrimiento de esta nueva etapa de las Misiones Populares
sea la puesta en marcha de las llamadas Asambleas Familiares Cristianas.
Los pasionistas, servidores de la
Palabra y misioneros de la Cruz.
La renovación
postconciliar nos supuso una vuelta a los orígenes. Si algo nos caracteriza a
los Pasionistas es nuestra vocación misionera. Nacimos en la Iglesia para
ser misioneros y continuar el espíritu evangelizador de San Pablo de la Cruz
misionero Apostólico, hombre enamorado del Crucificado deseoso de llevar al
mundo a beber de las fuentes de la salvación, la Cruz.
La aportación peculiar que ofrecemos los Pasionistas está en el hecho
de introducir “La proclamación de la Palabra de la Cruz como temática
central, alrededor de la cual gira toda la estructura y organización de la Misión”.
Somos los
“predicadores del Evangelio de la Cruz”. Misioneros de la Pasión es lo que
especifica nuestra misión en el pueblo de Dios.
Proclamación
misionera de la Cruz
Jesús entendió su muerte no como un
castigo de Dios sino como una donación de amor a favor de los hombres (1Jn
13,12-16/ 31-35). Con su resurrección Jesús nos muestra que no se ha
equivocado de camino y que Dios no tiene otro rostro que el que El nos ha
mostrado: un Dios Padre que se preocupa y cuida de nosotros. Porque nos ama. Y
ese amor llegó a plenitud en la cruz de Jesús. Jesús nos invita a aceptar su
mensaje, pero no lo impone por la violencia, sino por el amor sacrificado de
quien dijo: “Cuando haya sido alzado sobre la cruz lo atraeré todo hacia mí”
(Jn 12,32).
La meditación de la Pasión de Jesús, deja en nosotros insospechables fuerzas de lucha contra toda situación que genera injusticias, nos introduce en el amor de Jesús a todos los hombres y dispone nuestro corazón para una aceptación generosa de la voluntad de Dios. Desde la cruz el hombre aprende a vivir los valores del Reino de Dios, según el espíritu de las Bienaventuranzas. De este modo, la Pasión de Jesús se convierte en evangelio vivo para nuestros días.
Nuestra misión
será darlo a conocer a todas las gentes, en especial, a los pobres,
abandonados, enfermos, marginados... De ahí nuestro compromiso de promover
la memoria de la Pasión de Jesús “con la palabra y las obras”, enseñar a
orar a los alejados y “conducir a la plenitud de la vocación cristiana por la
Palabra de la cruz a todos los hombres” (Cost. n 4).
Ø
Por
tanto, el punto central de nuestra predicación ha sido siempre la Pasión de
Cristo. En la actualidad los temas fundamentales de la semana de predicación
son: el sentido de la vida (Getsemaní),
la vida futura (el proceso de Jesús), amor, pecado, redención (la
crucifixión de Jesús), actitudes cristianas (personajes de la Pasión).
Ø
En la
catequesis de la Eucaristía de la segunda semana predicamos sobre el tema de la
oración en la vida cristiana; la meditación en la Pasión; cómo meditar en la
Pasión y devociones a la Pasión del Señor.
Desde
principios de los años ochenta se fue haciendo patente entre nosotros el deseo
de recuperar nuestro carácter misionero-apostólico-itinerante al servicio de
la Palabra con formas nuevas. Así nace en la Provincia el
Equipo Misionero Pasionista de Evangelización Popular, (EMIPEP) un
proyecto cargado de ilusiones al que personalmente he formado parte desde
entonces. Todo un desafío que nos permite iniciar una vida nueva con un equipo
itinerante, lo que nos permitirá, a su vez, ser portadores del mensaje del
Reino de pueblo en pueblo. Los Misioneros Redentoristas nos enseñan su
metodología, nos proporcionan también su material y nos brindan la posibilidad
de participar en sus misiones y así poder aprender de ellos. Desde entonces
estamos realizando las Misiones Populares Renovadas.
EMIPEP:
Equipo
Misionero Pasionista de Evangelización
Popular
ANTE
EL RETO DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN:
LAS MISIONES POPULARES PASIONISTAS
Nuestro anagrama
lo dice todo: EMIPEP. Es decir, somos un Equipo de Misioneros Pasionistas
que nos dedicamos a la Evangelización Popular, en su nueva faceta de las
Misiones Populares Renovadas, diseñadas por el Concilio Vaticano II y queridas
por el Papa Juan Pablo II cuando dice: “son
un medio insustituible para una renovación periódica y vigorosa en la vida
cristiana” (C.T.)
Para aquellos que piensan que las
Misiones Populares ya no son fructíferas,
yo les diría que éste es tiempo propicio todavía para crear o revitalizar
estilos, metodologías y materiales
adecuados para seguir ofreciendo a las comunidades cristianas este medio tan
valioso para la evangelización. “Lo imposible es frecuentemente lo que no
se intenta”, (Jim Goodwin) pues sólo quien está cargado de esperanza
puede hacer realidad otras cosas por el Reino.
Nuevos objetivos
para la Misión Popular
Antes del Concilio, la Misión Popular tenía como objetivo primero: promover y hacer realidad el slogan salva tu alma y el segundo la revitalización de la vida cristiana y o vida de piedad, lo cual se traducía en una recepción inmediata de los sacramentos.
Hoy el proceso
evangelizador nos urge plantear la Misión Popular con los siguientes objetivos
generales:
a) Favorecer la
personalización de la fe de los bautizados cercanos a la parroquia, anunciándoles
el kerigma, y ayudándoles a cualificar los procesos de iniciación y de
madurez en la fe de los catecúmenos. La evangelización kerigmática es el
cimiento y la puerta de la vida cristiana y la prioridad de toda la tarea de la
Iglesia.
b) Contribuir a
la construcción de comunidades cristianas con talante misionero. Es
muy necesario caminar hacia la construcción de comunidades que, dentro de sus límites,
puedan ser modelos de identificación para los que se encuentren en procesos de
iniciación a la fe.
c) Anunciar a
Jesucristo y facilitar la integración de algunos que no estaban en procesos de
personalización de la fe y en la vida y misión de la comunidad parroquia.
Los alejados, los indiferentes increyentes son prioridad en la Misión Popular.
Los Pasionistas lo
centramos todo en el misterio de la Pasión y Resurrección, que es el centro de
nuestra fe. Lo tenemos muy asumido de acuerdo con nuestras Constituciones: “Sabiendo
que la Pasión de Cristo continúa en este mundo hasta que Él venga en su
gloria; compartimos los gozos y las angustias de la humanidad, que camina hacia
el Padre... Nuestra misión se orienta a evangelizar mediante el ministerio de
la Palabra de la Cruz, a fin de que todos puedan conocer a Cristo y el poder de
la resurrección, participar en sus sufrimientos y configurarse a Él
en su muerte alcanzar su gloria” (3).
El equipo de Misioneros Pasionistas, apoyados en el carisma de nuestro fundador,
San Pablo de la Cruz, conscientes de la función misionera de la Iglesia,
estimulados por el Vaticano II y las palabras de Juan Pablo II, preocupados por
la creciente y progresiva descristianización de nuestras familias, colegios,
pueblos y ciudades, apostamos decididamente por las Misiones Populares Renovadas, pues ocupan un
puesto destacado en las nuevas formas evangelizadoras de hoy.
Merece la pena
recorrer los caminos de nuestro mundo como misioneros itinerantes al estilo de
Jesús con sus apóstoles, anunciando y haciendo presente el Reino. Estamos
convencidos que “hemos nacido para ser misioneros y lo que estamos
haciendo es continuar con nuestro carisma”.
Nuestro
“estilo” nos viene del Crucificado-Resucitado, que es la fuerza de la
misión. Somos “testigos de la Pasión” y de su fuerza salvadora en el
mundo, porque así fue al principio y así es hoy.
Así vemos nosotros
lo que es La Misión Popular Renovada Pasionista...
LA MISIÓN POPULAR
RENOVADA PASIONISTAS
I.-
¿QUÉ ES?
1. Es un tiempo fuerte de evangelización extraordinaria que, aunque puede tener lugar en ámbitos diversos, referido normalmente a la comunidad parroquial, conlleva:
§ que la comunidad ayudada por los misioneros, se auto evangeliza,
§ fortaleciendo la experiencia cristiana de esa comunidad,
§ promoviendo el nacimiento de grupos de catequesis de adultos,
§ ayudando a establecer caminos de acercamiento a los alejados,
§
y
potenciando así el proyecto pastoral de la propia comunidad.
2.
Es un tiempo de pastoral
extraordinaria al servicio de la pastoral ordinaria y de conjunto.
3.
Es un anuncio extraordinario de lo que Dios ha hecho
por nosotros y nuestra salvación.
II.-
¿QUÉ PRETENDE Y A QUIÉN SE DIRIGE?
1.
Pretende evangelizar al
Pueblo de Dios para:
§ Renovar la comunidad cristiana en el ámbito personal y comunitario,
§ Ayudarle a salir de la inercia pastoral,
§
Pasar de una pastoral de conservación a una pastoral
evangelizadora.
Las
Misiones Populares pretenden que el pueblo de Dios, al menos en parte, no
sea un sujeto meramente pasivo de las Misiones, sino un protagonista
de ellas, decía el obispo de Huesca, Javier Oses.
Las
Misiones Populares Renovadas
parten de un principio básico: el protagonista es toda la comunidad cristiana
parroquial con sus seglares, sacerdotes y religiosos. Los misioneros nos
consideramos los animadores y promotores de esta acción pastoral. La
experiencia nos hace ver que la función animadora del seglar y su participación
en las Misiones hoy es insustituible. Su integración en ellas ha de partir del
hecho de ser bautizado y de la misión que le corresponde en el mundo. Las
Misiones Populares no sólo son de los sacerdotes, sino también de los
seglares. El laico: protagonista de la nueva evangelización.
2.
Se dirige:
§
A los cristianos “más activos”, para despertar en ellos la
dimensión misionera de la fe y convertirlos en agentes de
evangelización.
§
A los cristianos practicantes”, invitándoles a la conversión
promoviendo la dimensión comunitaria y gozosa de la propia fe.
§ A los indiferentes y alejados, acercándose a ellos para interpelarlos e invitarlos a encuentros humanos y cristianos.
§
La Misión Popular se dirige a todos: niños, jóvenes, adultos,
matrimonios, enfermos, trabajadores, personas consagradas, a todos espera el Señor.
III.-
¿CUÁNTO
DURA?
El proceso misionero
tiene tres etapas:
1.-
PREMISIÓN: Son varios meses,
según la situación de cada parroquia o comunidad cristiana, de sensibilización
y de concienciación por parte de todos los agentes que van a participar
activamente en la misión, y de estudio de la realidad que hay que misionar. Uno
de los misioneros visita con frecuencia el pueblo a misionar y les va orientando
en la preparación, sobre todo en la búsqueda
de familias que abran sus casas para la reunión de las Asamblea, y buscar
animadores para estas Asambleas.
Para que todo
funcione en cada parroquia, es fundamental la creación de un Equipo
Coordinador que tendrá estas funciones: Organizar un estudio sociológico
de la parroquia y buscar las familias que abran sus casas para las Asambleas y
los animadores para éstas.
2.- LA
MISION: tiempo fuerte de
evangelización que dura dos semanas, en las que se realizan las Asambleas
Familiares, Centros de Escucha y los pregones misioneros. En la primera semana
se hace una llamada a la Comunidad por medio de las Asambleas. En la segunda se
profundiza en la fe mediante la Predicación y la atención a los diversos
grupos específicos. Se distribuye de la siguiente manera:
1.
SEMANA DE LAS ASAMBLEAS: Son dirigidas y moderadas por los
seglares y se celebran en casas particulares, para potenciar y redescubrir el
valor cristiano del compartir. Se clausuran
con un encuentro de todas en una solemne Eucaristía.
2.
SEMANA DE LA PALABRA: Esta segunda semana, más de
interiorización, da prioridad a la
predicación de la palabra y a los
grupos específicos (jóvenes, matrimonios, tercera edad.) Según
posibilidades, se celebrará: Unción comunitaria, Víacrucis por las calles,
Celebración comunitaria de la Penitencia, Día de la Familia, Acto Mariano,
Romería... Se deja el libro Recuerdo de la Misión, una Cruz y el cuadro
de la Virgen misionera que se bendicen el día de la clausura.
3.-
POST-MISIÓN: Tiempo para orientar y consolidar los frutos de la misión, y
para acompañar a la comunidad en esta nueva etapa.
Para una mejor
continuidad de la Misión y para una mejor post-Misión, se trata durante
la Misión de:
§ Dejar funcionando las Asambleas Familiares, al servicio de la pastoral parroquia.
§ Dejar constituidos o fortalecidos algunos grupos específicos: jóvenes, matrimonios, catecumenados, Cofradías...
§
Dejar funcionando “un retiro al mes” para que la gente se reúna
a meditar en la Pasión de Cristo.
§ Se hace necesaria la presencia del seglar y su misión en la Iglesia, como continuadores de la Buena Noticia de salvación.
§
El párroco será el formador de los monitores quien junto con
ellos serán los responsables de animar, renovar y pastorear la comunidad
parroquial.
IV.-
¿QUIÉN LA DAN?
§
La parroquia es
normalmente la protagonista de la misión. Los
sacerdotes y laicos de la parroquia son los primeros misioneros; sin ellos
no puede llevarse a cabo este tipo de misión.
§
Colaborando con la parroquia intervienen, como responsables
de la misión El Equipo Misionero
de los Pasionistas, donde
suelen participar religiosas y laicos.
V.-
¿QUÉ ANUNCIA Y CÓMO LO HACE?
§
La Misión anuncia el núcleo
básico de nuestra fe, el kerigma.
§
La metodología es viva
y festiva, favoreciendo la participación activa mediante el diálogo y la
celebración simbólica, metodología adaptada a la situación que viven y al
lenguaje que entienden los hombres y mujeres de hoy. Nos movemos en la dinámica
de la Misión Popular
Renovada caracterizada por las Asambleas
Familiares Cristianas.
¿QUÉ SON LAS ASAMBLEAS FAMILIARES
CRISTIANAS?.
Son
reuniones de vecinos para reflexionar y dialogar sobre temas humanos y
religiosos. Tienen lugar en los propios hogares. Están formadas por grupos de
personas: hombres y mujeres, jóvenes y adolescentes. Son dirigidas y animadas
por los mismos seglares. La coordinación corre a cargo de los misioneros y
sacerdote. Tienen una hora de duración.
¿QUÉ PRETENDEN?
Llevar
el mensaje de la misión a todos los rincones de la parroquia.
-
Invitar a todas las personas sin distinción de ninguna clase,
-
Promover el conocimiento y acercamiento humano entre vecinos,
-
Provocar el diálogo y en entendimiento entre jóvenes y adultos...
Desde
el punto de vista religioso, pretenden:
-
Entablar un diálogo abierto sobre la fe desde la base. Un medio para
confrontar en diálogo, la vida con el Evangelio.
-
Ofrecer a los seglares responsabilidades concretas en la evangelización
y en la vida de las parroquias.
-
Acercarse y convocar a los “no practicantes”, alejados,
indiferentes...
¿EN QUÉ SE BASAN LAS ASAMBLEAS?
En la prioridad de una evangelización activa donde el cristiano de a pie
participe y como seglar asuma progresivamente papeles de responsabilidad.
Son lugares de reunión libre de la gente, donde el misionero escucha problemas, inquietudes, reacciones. Su papel prioritario es el de animar el diálogo y al intercambio plenos de ideas... Puede acudir todo el que quiera y no hay tema concreto, éste queda a la libertad de los participantes, es así como surge un clima de afecto y confianza entre el misionero y los participantes.
En estos centros se suele hablar de las cosas ordinarias de la vida dándose
unas visión humana y religiosa, ello debe llevar a la gente a una profunda
experiencia de Iglesia...
LAS ASAMBLEAS FAMILIARES:
LUGAR DE ENCUENTRO.
La dinámica de la Misión Popular Renovada se caracteriza por las Asambleas Familiares. Su objetivo es muy claro: lograr “un nuevo rostro de Iglesia”. Queremos crear entre los participantes un espíritu de crecimiento en la fe y una conciencia parroquial más fuerte, potenciando siempre la auto evangelización, es decir, que ellos sean los nuevos misioneros, los nuevos evangelizadores de su parroquia o comunidad.
Profundizamos en la fe mediante la predicación
y la atención a los diversos grupos específicos, con el fin de fortalecerlos o
creando grupos que les lleve a una formación continuada de adultos.
VI.-
¿QUÉ RESULTADOS PRODUCE?.
El
resultado depende, entre otras cosas, del compromiso del sacerdote, de la
participación de los laicos activos, y de la intensidad de la premisión.
La experiencia suele
dar estos resultados:
§ Mejor conocimiento de la parroquia o del ámbito en el que se realiza,
§ Surgen grupos de diálogo y reflexión que, con frecuencia, dan paso a grupos de catequesis de adultos con inquietud misionera,
§ Fortalece la fe y el testimonio cristiano y misionero de todo el pueblo de Dios,
§ Avivan la participación eclesial y el compromiso de los laicos,
§ Ayuda a descubrir nuevos agentes laicos,
§ Favorece la comunicación y el encuentro entre vecinos,
§ Fortalece el ánimo y la ilusión en los sacerdotes en su vida pastoral,
§
Potencia la pastoral de conjunto: parroquial, de arciprestazgo o
del ámbito concreto en el que se realiza.
Se hace necesaria
la presencia del seglar y su misión evangelizadora en la Iglesia, como
continuadores de la Buena Noticia de la salvación que nace de la Cruz. El
mensaje de la Cruz que dejan nuestras misiones es muy gratificante para el vivir
cotidiano del pueblo de Dios.
Hemos de
mantener nuestra identidad misionera itinerante porque nuestra Congregación es
misionera y porque y porque en nuestra historia la tarea evangelizadora tiene un
papel importante. Esta forma de apostolado hemos de revitalizarlo mucho más
concienciado a nuestros religiosos. Pienso que merece la pena dar prioridad a un
ministerio tan especial de nuestro apostolado. Será la mejor manera de afrontar
con esperanza el futuro de las Misiones Populares Pasionistas.
Nuestras a los
muchos interrogantes que el hombre pueda presentar (muerte, dolor, sentido de la
vida, etc.) no será otra que la que nos viene de la cruz de Jesús. El
Evangelio es la Buena Noticia de la salvación y la predicación de la Pasión
de Jesús deberá contribuir a eliminar la marginación, el pecado, la
ignorancia religiosa... Teniendo esto presente creo que las MP pueden prestar un
gran servicio en lo que se refiere a conseguir estas metas. Somos portadores de
una tradición viva en la Congregación y renovada con fuerza en estos días; en
nuestras manos está el intentar encender la llama que sea capaz de iluminar el
campo de nuestros pueblos con el anuncio de la Palabra de la Cruz.
Ø Pastoral de la Pasión en las Misiones Pasionistas (Paulino Alonso en “La Cruz una búsqueda).
Ø E. Zoffoli y F. Giorgini
Ø Diccionario de Teología Fundamental: Ediciones Paulinas 1990
Ø Diccionario de Misionología de Horst Rzepkowski
Ø Diccionario de los Textos Conciliares de Torres Calvo.
MADRID, Cuaresma de 2002.
EMIPEP
Sembrando Evangelio
equipo misionero
pasionista de evangelización popular
El Equipo Misionero Pasionista de Evangelización Popular está cumpliendo ahora 18 años de andadura misionera; 18 años de pueblo en pueblo y de aldea en aldea, por España y por América “SEMBRANDO EVANGELIO”. Pasionistas por el mundo “sembradores de la Palabra de la Cruz”.
Entendíamos que así dábamos respuesta a nuestro carisma del Fundador y a los desafíos de una Iglesia
y una sociedad, cada vez más conformista, instalada, apática y desinteresada,
convencidos de que es posible vivir desde el Evangelio.
Hemos llevado a cabo el Proyecto de Misiones Populares y con nosotros el
pueblo de Dios se ha sentido protagonista de ellas. Muchas personas,
muchas familias, muchas asambleas, muchas parroquias han retomado el pulso a la
vida, a la fe y al compromiso... queda el reto de los indiferentes y alejados...
por los que seguiremos roturando y... “SEMBRANDO EVANGELIO”.
Traemos a
estas páginas personas, pueblos y ciudades, grupos y asambleas familiares,
celebraciones, cifras, fechas, misioneros /as.. Todo se nos hace tan
cercano...Detrás de todo esto hay mucho esfuerzo, tensión y alegría, mezclada
con ratos amargos, provocados por la importancia de no saber cómo llegar a los
más alejados... a pesar de todo... estamos cargados de esperanza que nos hace
mirar el futuro con optimismo. Estos son los pueblos y lugares donde estuvimos
conviviendo y compartiendo; acompañando a niños, jóvenes, adultos y
mayores... con ellos hemos vivido
el proceso misional.
Ø
En total en...
ESPAÑA: 201
MÉXICO: 70
HONDURAS:
23
LAS
MISIONES PUEBLO A PUEBLO
AÑO
1984
Villanueva de San Carlos, Belvís y Alameda (Ciudad Real)
AÑO 1985
Luceni y Boquiñeni (Zaragoza)
AÑO 1986
Gallur (Zaragoza), Igea (La Rioja) y San Mateo de Gállego (Zaragoza)
AÑO 1987
Peñaflor (Zaragoza), Santa Olalla de Cala, Cala, Jabuguillo, Arroyomolinos,
Castañuelos y Corte Rangel (Huelva). Fuentes de Ebro, Azuara, Moyuela y Plenas (Zaragoza). Colegio Esclavas (Málaga)
AÑO 1988
Calañas, Villanueva de los
Castillejos, El Almendro, San Bartolomé de Torre, San Lucas de Guadiana
(Huelva). Megeces y Cogeces
(Valladolid). Tolox, Guaro y Casabermeja (Málaga). Codo (Zaragoza). Teba (Málaga).
Parroquia de N. Sra. de los
Remedios (Malaga). Colegio El Monte
(Málaga).
AÑO
1989
Isla Cristiana, Redondela (Huelva). Iscar, Mojados, Aldea de San Miguel, Alcazarén ,
Hornillos, Portillo, Arrabal de Portillo, Boecillo y Herrera de Duero (Valladolid).
Ribaflecha, Ausejo, Alcanadre, Murillo de Leza, Leza de Río Leza, Santa Engracia,
Robres del Castillo, Jubera, Corera, El Redal, Aldealobos, Galilea, Lagunilla de Jubera,
Santa Lucía,Ventas Blancas, La Villa de Ocón, Las Ruedas, Pipiona, Aldealobos y
Los Molinos (La Rioja)
AÑO
1990
Palos de la Frontera, La Rábida, Mazagón, Matalascañas, Arenas de San Juan, Daimiel ,
Malagón, Fernán Caballero, Fuente el
Fresno, Las Labores, Puerto Lápice, Villarubia de los Ojos, Villarta de San
Juan (C. Real).
El Burgo, Cambre, Rutis-Vilaboa, San Pedro de Nos, Iñás, Carballo, Culleredo, Castelo,
Sésamo, Almeiras, Sueiro, Sirgas, Anceis, Ledoño, Celas, Veiga y Orro, Lema-Brexo, San Lorenzo (Coruña). Utebo, Monzalbarba , Garrapinillos y Pinseque (Zaragoza)
AÑO 1991
Parroquia San Pedro y Parroquia de San Sebastián, Huelva, Villanueva. de los Infantes (C. Real) y Olvera (Cádiz).
AÑO 1992
Carrión
de los Condes (Palencia).Calzada de Calatrava (C. Real), Tabuenca (Zaragoza)
Setenil
de las Bodegas, Torrealhaquime (Cádiz). La Gándara , Piñeiro (La Coruña).
AÑO
1993
Teba (Málaga). Parroquia de Branzá: (Cobo, Brazavilla, Santa Cruz de Bayobre, Loureiros, Carral, Retorno y Follencia, (Coruña)
Parroquia de Beseño: (Beseño de
Arriba y Abajo, Forte, Tarrío, Villanova, Santa Isabel de Bayobre, Oca de
Arriba y Abajo, Yorde, (La Coruña).
Cervera
de Río Alhama, Igea, Aguilar de Río
Alhama, Inestrillas,
AÑO 1994
Cornago,
Valdeperillo, Cabretón, Valverde, Grávalos, Rincón de Olivedo,
(La Rioja).
Parroquia Cristo Rey (Valencia). Olvera (Cádiz). Cañamero, Navezuelas, Zorita, Alcallarín,
Logrosán, Berzocana, Cabañas de Castillo (Cáceres),
AÑO
1995
Parroquia Cristo Rey (Valencia).
México: JERECUARO (Guanajuato): El Fresno, El Tepozán, La Sabanilla, Candelas, Salto de Peña, San José de Peña, Piedras de Lumbre, San Lucas, Estanzuela de Romero, La Enredadora, Rancho Nuevo, Los Ruices, San Pedro de los Agustinos, San Ignacio y Ojos de Agua de Mendoza. San Pablo y La Mina. El Clarín, Zatemayé, La Hierbabuena, Purísima del Zapote, Estanzuela de Razo y Puriantzícuaro.
San Miguel TOTOCUITLACILCO (Metepec), San Pedro TULTEPEC y El Llanito (Toluca)
AÑO 1996
Casares (Málaga). Belvís de Monrroy , Las Casas de Belvís y Los Millares (Cáceres)
Noez y Totanés (Toledo). Ontinar del Sanz (Zaragoza). Almázcara (León). Cantalapiedra, Tarazona de Güareña (Salamanca) y Cuevas de San Marcos (Málaga).
AÑO
1997
Cervera del Río Alhama, Cabretón, Valverde, Rincón de Olivedo, Grávalos, Igea (La Rioja)
Pedro Abad (Córdoba). Almázcara y Villaverde de los Cestos (León).
Cuevas de San Marcos (Málaga). Isla
Cristina (Huelva). Aldeanueva de Ebro (La Rioja).
AÑO 1998
Cuevas
Bajas (Málaga). Aldeanueva de la Vera y Cuacos de Yuste (Cáceres). Miguelturra
(C. Real).
MÉXICO: CIENEGUILLAS, Tabernillas, Salitrillo, Lomas de Resbaloso, Lomas del Salitre, Ocoyotepec, Yebucibí, Centro Cerrillo, Mextepec, Piedras Blancas, Palos Amarillos, San José de Gavia, La Tinaja, Laguna Seca, El Fresno, La Manzana, San Luis El Alto, Ejido la Gavia, Exhacienda la Gavia, San Luis la Gavia, Ocote.
Villanueva
de Algaidas (Málaga). Villarubia de los Ojos (C.Real). Isla Cristina (Huelva)
Adamuz (Córdoba)
AÑO 1999
Salas de
los Infantes (Burgos). Herencia (C.Real).
HONDURAS:
PARROQUIA SAN JOSE DE COLINAS: San Jerónimo El Pinal, San Juan Jicatuyo. San
Miguel Lajas, La Isla, Loma Larga, La Victoria, Santa Cruz Cuchilla, San
Francisco El Carrizal , El Porvenir, Pacayalito y Ponabete. La Laguna Colorada,
Piedra Grande, Peña Blanca, El Jicaral, Colón, La Florida, La Esperanza, San
Luis Planes y El Pacayal. Colinas pueblo.
Candelada, (Estepona)
Nueva Andalucía, Colonia El Ángel y San Pedro Alcántara, (Marbella) en Málaga).
Monteagudo (Navarra).
AÑO 2000
Santa
María de Vincios, Peiteiros, Nigrán y San Pedro de Ramallosa (Pontevedra).
Isla
Cristina (Huelva).
MÉXICO:
San Buenaventura,
(Toluca). Parroquia de Ahuazotepec
(Puebla):
Beristain, Mesa de Capulines,
Tenejac, Chacalapa, Ahuacatla, Temascales, Tejamaniles, Laguna Seca, San Antonio
Buenavista, Teopancingo, Xahuayalulco, Huistongo, El Encinal, El Durazno y El
Jarilla. Parroquia de Pajacuarán
(Michoacán) y Pueblo Nuevo.
San
Pedro de Alcántara, Antequera (Málaga) y Zuera (Zaragoza).
AÑO 2201
Cancelada,
(Málaga). Olvera (Cádiz). Sala de los Infantes (Burgos). Herencia (C.Real).
AÑO 2002
|
MISIONES EN JARAICEJO Y ALMARAZ (CÁCERES) |
A QUIENES HAN COMPARTIDO LA TAREA....
...
Y han formado parte en el trabajo misionero, queremos agradecer su
presencia y testimonio. Gracias a los 86 Misioneros @s Pasionistas hemos podido
estar presentes en unos 300 pueblos – parroquias -
comunidades.
MISIONEROS @s
Francisco de Mier, Ricardo San Millán, Juan Ignacio Villar, Jesús Ubierna, José Luis Cacho, José María Jiménez, Cándido López, Diego Millán, Ángel Castro, Guillermo González, Carlos Cano, Jesús Vallés, José Gracia, Miguel López, Marcelino Ortega, Fernando Rabanal, Luis Alberto Cano, Carlos San Millán, Juan José Recasens, Francisco J. G. Rojo, Julián Díez, Aurelio Alonso, José Luis Vélez, Rafael Blasco, Luis Carlos Latorre, Miguel Angel Lasfuentes, Luis Marco Sus, Edwin Aguiliz, Ignacio del Amo, Heriberto Raimundo, Santiago Ruiz, Isaías Rodríguez, Miguel Pozuelo, Maria Ventura, Nery Murillo, José Manuel Pindado, Antonio Rodríguez y Gerardo Méndez.
(Prov. FAM)
Rodrigo Sevillano, Miguel Angel Pardillo, Fernando Martín, José María Hernando, Jeremías Pastrana, Leandro Monje, Eutiquio García, José F. del Cacho, Mariano Cuesta, Miguel Ángel Marugán, Vicente Sanz Rubio, Bienvenido Hernández, David y Javier Benito.
(Prov. SANG)
Eleuterio Larruskáin, Florencio Zabalza, Jesús Lizarraga, Zenón Ungüen Mendiolea, Antxón Munduate, José Luis Astigarraga (hoy Obispo de Perú)), Michel San Martín, Alfonso Rodríguez, Juan Landa, Iñaki Goenaga, Ladislao G. Platero.
(Prov. CORI)
Judit Zepeda, Remedios Galeote, Evelina Briones, Ana Isabel Flores, Enedina, María, Maricarmen, Marta, Lilia, Brígida, Juanita e Isabel, Maricela de la O Navarrete, Goyita, Verónica Contreras, Andrea Echevarría.