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HISTORIA DE LA PROVINCIA DE LA SAGRADA FAMILIA CON MOTIVO DEL CENTENARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA PROVINCIA |
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RESUMEN Cumpliendo un encargo de los provinciales (PP. Carlos Cano Jesús Ma. Gastón, L. A. Cano y Fernando Rabanal), el P. Fernando Piélagos ha concluido el trabajo ‘HISTORIA DE LA PROVINCIA DE LA SAGRADA FAMILIA’, con un total de 1.150 páginas de texto en folio. El extenso volumen se explica en parte por la abundancia de material, pero además por la extensión de la provincia. En 1933 el P. Pedro Bernaola escribió un ‘Álbum de la Provincia de la Sagrada Familia’ de 534 páginas para una provincia con 10 casas: nueve en actividad ( Tacubaya, Toluca, Guadalajara, Santa Clara, La Habana, Valencia de Venezuela, Corella-Cintruénigo, Daimiel y Zaragoza) y una pasada a la del Sagrado Corazón (Gaviria); correspondía a razón de 53 pp. por casa. Hasta 1981, fecha de cierre de esta historia, la provincia había trabajado en 28 casas: México, Toluca, Guadalajara, Tijuana (suprimida), Santa Clara (cerrada), Holguín (cerrada), La Habana, Valencia, Barquisimeto, Santa Eduwigis, Fátima, Maracay, Puerto Cabello, El Junquito, Jiquilisco (cerrada), San Salvador (cerrada), Mejicanos, Honduras (considerada como un sola), Corella - Cintruénigo, Daimiel, Gaviria, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Zuera, Madrid (piso), Málaga (Montes y capital), Tenerife y Tarrasa; lo cual supondría, en la misma proporción dada por el P. Bernaola, un total de 1. 464 pp. (28 X 53 pp. c. u.). Por lo mismo no es desproporcionado el número de 1.150. Es evidente que no todas las casas han existido el mismo número de años, y lógicamente algunas ocupan más espacio que otras. Además se ha estructurado el conjunto de la historia en cinco bloques: 1) Introducción (breve síntesis de la historia de la congregación, erección de la provincia y una breve visión de conjunto de la provincia en sus primeros 75 años); 2) Campos de trabajo que la provincia heredó de la del Sagrado Corazón: México, Cuba, Chile, Corella, Daimiel. 3) Marcha de la provincia a través de los capítulos provinciales (dentro de este apartado se incluye la casa de Gaviria como parte de los Convenios con la provincia del S. Corazón en 1910). En cada capítulo provincial se ofrece el contexto histórico de un capítulo a otro, más los nombres de los capitulares, las elecciones y algunos decretos más significativos... 4) Raíces y frutos: Comprende los elementos estructurales: autoridad y gobierno (superiores provinciales, vida común, bienhechores), valores de la formación religiosa, estudios (colegios, filosofados, teologados, elocuencia, graduados académicos...), apostolado (misiones, ejercicios, parroquias, prensa....), obra social (escuelas parroquiales, catequesis, dispensarios, etc.), con un complemente sobre la Familia Pasionista Femenina (monjas en México y Valencia e Hijas de la Pasión) relacionadas con la provincia. 5) Síntesis histórica de todas las casas según este orden: A) América: México, Cuba, Venezuela, El Salvador y Honduras); B) España: Corella, Daimiel, etc... En este apartado se ha dado preferencia a los documentos de fundación; después se sigue la marcha de la casa por el orden sucesivo de superiores, y en cada superiorato el nombre de los religiosos que vivían en la casa año por año. Esto, que ha ocupado una parte relevante de páginas, permitirá al lector apreciar por sí mismo la vitalidad de las casas, sus períodos de mayor desarrollo o la pérdida de presencia en el conjunto de la provincia... En algunas casas se ha resaltado su mayor relieve en determinados períodos: por ejemplo, Tacubaya - México,D.F., durante la persecución religiosa, la pérdida de las propiedades, las obras del templo de la Pasión o del Centro Social Cultural Juventud...; en la crónica de Zaragoza, como sede de la curia, se dedica espacio al período de la guerra civil por ser centro de la provincia y por la preocupación de los superiores ante la tragedia de los religiosos; en la de Daimiel, merecía mayor atención el período previo a la guerra y al martirio de los religiosos:..; en Cuba se ha dedicado un apartado conjunto a las vicisitudes de los religiosos desde la llegada de la revolución de F. Castro a La Habana... Datos importantes de la provincia: En el capítulo provincial de 1902, la provincia del S. Corazón hizo un ensayo de futura provincia, confiando el gobierno de las casas de México y Cuba a un viceprovincial, P. Juan Amarica. En el capítulo de agosto de 1905 la misma provincia madre determinó que se creara una provincia nueva con las casas de México, Cuba y Chile. El 2 de septiembre de 1905 la S. C. de OO. y RR. facultó al padre general, Bernardo Ma. Silvestrelli, para crear la provincia. El 13 de septiembre de 1905, la curia general aprobó la erección y decidió que la nueva provincia llevase el título de la Sagrada Familia. El 14 de septiembre, el P. Silvestrelli ejecutó el decreto de la S.C. de OO. y RR. y erige la provincia con cinco casa en América: Tacubaya y Toluca en México, Viña del Mar y Ñuñoa en Chile y Santa Clara en Cuba; y además concedió que tuviera el noviciado ‘dentro de los límites de España’. En la misma fecha confirmó a los superiores de cada casa, y al P. Juan Amarica como provincial interino. El 20 de septiembre el P. Silvestrelli convocó el primer capítulo para después de noviembre, dejando que el P. Amarica señalase una fecha más precisa. Y aunque la casa de Tacubaya serí a sede de la curia, el primer capítulo se reunió en Santa Clara el 11 de enero de 1906; entre las razones, porque los que viajaban desde Chile tenían más asequible Cuba que México. El capítulo de 1917 se celebró en Daimiel y determinó que fuera esta casa la nueva sede de la curia, a la vista de la persecución existente en México. En 1926 se compró en Zaragoza una casa para colegio, más tarde teologado y curia provincial. En 1927 se pone por primera vez pie en Venezuela. En septiembre de 1930 se celebraron las Bodas de Plata de la Provincia,y se encargó al P. Bernaola preparar el ‘Album histórico...’, editado en México en 1933. En 1931 fue elegido para la curia general el P. Inocencio Gurruchaga, primer miembro de la provincia que formaba parte de ella. En 1933 la curia general autorizó el traslado de la sede provincial de Daimiel a Zaragoza (ACP, 1 enero 1934). En 1946 volvió de Roma el P. Inocencio Gurruchaga, pero se quedó allá el P. Juan María Alústiza. En 1947 se compró la finca de Zuera para futuro colegio: la primera piedra se puso en octubre de 1950 y el traslado del colegio en el mismo mes de 1953. En septiembre de 1955 se cumplieron los primeros 50 años de la provincia. Poco después comenzó la presencia en El Salvador (Jiquilisco y San Salvador). En 1965 se abrió la misión de Honduras, en el Departamento de Santa Bárbara. En 1966 se inició una serie de experiencias interprovinciales, que dieron a la provincia una nueva visión: teologado en Las Presas, Noviciado en Corella, revistas en Bilbao, y después filosofados en Daimiel. En 1969 llegaron los primeros estudiantes a la Facultad Teológica de San Cugat del Vallés, Barcelona. De 1970 en adelante comenzó una década de nuevo campos de trabajo: Piso de Madrid, Colmenar y Málaga, Tenerife, Tijuana, Tarrasa... El mismo año es elegido asistente y consultor general el P. Carlos Elizalde, tercer miembro de la provincia en la curia general. Con los datos disponibles, de 1905 a 1981 han pertenecido a la provincia 572 religiosos (463 clérigos y 109 hermanos coadjutores); de los cuales habían muerto 131, otros 14 habían cambiado de provincia, y habían abandonado el instituto 225, con lo cual el 31 de diciembre de dicho año formaban la provincia 202 religiosos, cuyo número más alto - 239- se alcanzóde en diciembre de 1969. *** Como complemento de estos datos, he aquí la visión progresiva que el autor ofrece en la Introducción, después de la erección de la provincia, como pauta para seguir los sucesivos capítulos: Visión global de la provincia en estos 75 años 1) La situación de partida de la nueva provincia. Hacía el n. 11 de las provincias de la congregación: 1 y 2) Presentación y Dolorosa, creadas por el fundador en 1769; 3 y 4) La Piedad, Italia, y San José, Inglaterra e Irlanda, ambas en 1851; 5) San Miguel, en Bélgica y Francia, 1854; 6) San Pablo de la Cruz, EE. UU., 1863; 7 y 8) Corazón de María, norte de Italia, y Sagrado Corazón de Jesús, España, 1886; 9) Inmaculada Concepción, Argentina, 1901; 10, Sagrado Costado, sur de Italia, 1905. La nueva nacía con sello juvenil: de sus 34 sacerdotes, sólo 2 pasaban de los 50 años, 28 no alcanzaban los 40, y la mayoría del personal iba de 17 a 30. De los 17 hermanos coadjutores, 5 superaban los 40, había otros 4 entre 30-40, y 8 con menos de 30. La provincia miraba con tranquilidad el futuro a corto plazo, si bien no podría desentenderse del tema vocacional: pues de los 51 miembros, sólo 6 eran nativos de Hispanoamérica, que era su campo de trabajo[1]; el resto procedía de España (37), Italia (5), Inglaterra (1), Argelia (1) y Francia (1). Los 37 españoles eran naturales de Vizcaya (11), Valladolid(7), Burgos (6), Navarra (4), Palencia (3), Guipúzcoa (3), La Coruña (1) y Asturias (1). En Cuba no había germinado aún la semilla vocacional. Aunque durante la guerra de la independencia los pasionistas españoles no se mezclaron en política y después ayudaron a la pacificación, sin embargo, por su origen, aparecían como vinculados al bando enemigo. En Chile se había abierto un noviciado en Viña del Mar, en el que no llegó a entrar ningún aspirante. Trasladado a Ñuñoa, el 6 de marzo de 1896 se celebró con gran esplendor y propaganda la primera vestición, pero el joven abandonó a los dos meses; el capítulo provincial de aquel año no nombró maestro "por falta de novicios"[2]. Sólo en México hubo promoción vocacional desde que en 1879 regresaron a Tacubaya algunos de los expulsados de 1873. Como no se presentaban novicios, en 1882 se organizó una escuela apostólica; en 1886 se abrió el noviciado, con el P. Librado de San Francisco (Bonelli) como primer maestro. En 1887 profesó el H. Alfonso de los Dolores, Rubio, y el 15 de febrero de 1889,el clérigo Pedro García Tinaco, de San José (sería el primer sacerdote pasionista mexicano, ordenado el 7 de marzo de 1898)[3 2) La ‘hispanización’. Desde su erección en 1905 hasta 1925, la provincia vivió diversos intentos de expansión, prácticamente fracasados[4], salvo el caso de Gaviria como centro obligado de formación en España, y el de La Habana, una especie de rampa de lanzamiento para alcanzar a otras naciones[5]. En el verano de 1910 la de Gaviria fue cedida a la provincia del Sagrado Corazón a cambio de Daimiel y Corella, y en estas dos se realizó la formación inicial que se había impartido en aquella (colegio y noviciado). Pero dos circunstancias negativas amenazaban el futuro de la provincia: en España se vivía la crisis político-religiosa entorno a "La Ley del Candado"; y en México, la Revolución de Madero (1910), que en 1911 terminó con el gobierno de Porfirio Díaz, y pocos años más tarde dio paso a la persecución carrancista. Ambas coincidencias históricas frenaron el crecimiento de la provincia. En efecto, la provincia había sido creada durante una fuerte crisis en las relaciones entre la Iglesia y el Estado español. En 1902 Sagasta promulgó una Real Orden, por la que se exigía la inscripción de las congregaciones religiosas en el Registro Civil bajo pena de expulsión de sus miembros. Con ello se esperaba la disminución de institutos religiosos, especialmente si la mayoría de sus miembros eran extranjeros. Durante la campaña electoral de 1910, Canalejas presentó una nueva Ley de Asociaciones, según la cual se someterían al Estado, al derecho común y al control oficial todas las congregaciones religiosas y se revisaría el presupuesto para Culto y Clero. La propaganda en favor de la nueva Ley de Asociaciones coincidió con la autorización para abrir escuelas laicas, lo que despertó en los sectores católicos una fuerte repulsa social. Este proyecto, conocido como "Ley del Candado"[6], intentaba impedir, como cuando una puerta se cierra "con un candado", el establecimiento de nuevas congregaciones hasta que no se aprobase la mencionada Ley. Canalejas ganó la elecciones en mayo, y unos meses más tarde presentó el proyecto, aprobado como tal, no cono ley, a finales de año, en el Congreso y en el Senado. Sin embargo, no llegó a discutirse: Canalejas fue asesinado en 1913 por el anarquista Pardinas, y su sucesor Moret alcanzó de la Iglesia el compromiso de no abrir fundaciones nuevas durante dos años, a cambio de que no se promulgase la Ley de Asociaciones sin previo diálogo y acuerdo con la Santa Sede[7]. 3) La expansión en España. La casa abierta en Gaviria sólo podía impartir la primera formación de los candidatos españoles, los cuales tendrían que marchar a América inmediatamente después de la profesión. Las dificultades que se encontraban en Ultramar obligaron a revisar la solución. En 1911 se inició la que pudiera llamarse "estrategia de los puertos": promover nuevas fundaciones en ciudades portuarias para agilizar el viaje de los recién profesos a América. Aquel mismo año se fundó en La Habana y en Córdoba, México, y se dieron pasos para abrir casa en Barcelona. Esta debería ser punto de embarque, la de La Habana, sala de espera mientras se tramitaba el ingreso, y la de Córdoba etapa de aclimatación a la altura de México; o el proceso a la inversa: en Córdoba los religiosos esperaban hasta la salida del barco del puerto de Veracruz, y después de pasar por La Habana llegarían a Barcelona. La idea fracasó en lo referente a esta última ciudad, y además se agudizó en México la persecución, con lo que hubo de ser suspendido el envío de los recién profesos a América. La casa de Daimiel fue una solución inicialmente provisional, según dicen las actas de la curia provincial. La crisis revolucionaria mexicana se hizo crónica. El 23 de febrero de 1913 fueron asesinados Francisco I. Madero y J. Pino Suárez, presidente y vicepresidente. El 21 de abril de 1914, los norteamericanos apoyaron a Venustiano Carranza, que desembarcó en Veracruz. El presidente Victoriano Huerta salió del país. Tres ejércitos se hicieron dueños y protagonistas en diversas zonas: Carranza en el DF. y en la zona del Este; Francisco (Pancho) Villa en el norte con su famosa División del Norte (15.000 jinetes), y Emiliano Zapata en el Sur al frente de pobres nativos que buscaban tierras y reclamaban la reforma agraria. Pancho Villa fue derrotado; Zapata se mantuvo en el Sur, y Carranza acaparó todo el poder[8]. Toluca fue tomada sucesivamente por carrancistas o constitucionales, y por zapatistas; la comunidad se dispersó. Los estudiantes tuvieron que refugiarse en los EE. UU. para proseguir la Teología[9]. Ellos fueron los primeros sacerdotes formados íntegramente en la provincia; se ordenaron en Chicago en 1916. Como resultaba ya imposible la formación en las casas de América, se optó por la solución de España. Pero, como se ha dicho, si por la "Ley del Candado" no podía abrirse una nueva casa, hubo que arreglarse con las dos existentes: Corella para seminario y noviciado, y Daimiel para estudios sacerdotales, además de curia provincial. Como las condiciones de espacio y de habitabilidad de Daimiel no permitían concentrar a muchos religiosos, la curia general aceptó que algunos grupos de teólogos estudiaran en Roma (1916, 1920, 1924, 1932..)[10]; en la sección dedicada a los estudios eclesiásticos se encontrarán más detalles. En 1922, aprovechando una cierta permisividad del presidente Álvaro Obregón, algunos teólogos ya próximos al sacerdocio fueron destinados a México, donde se ordenaron. Pero con la llegada de Plutarco Elías Calles a la presidencia, en diciembre de 1924, se desencadenó una fuerte persecución. La mayoría de los religiosos debieron abandonar el país, aunque la bondad del arzobispo Francisco Orozco Jiménez facilitó la fundación de Guadalajara. En Jalisco, de ambiente más cristiano, la persecución tomó caracteres sangrantes, pero los religiosos encontraban refugio más tranquilo. 4) La ampliación americana. Para diversificar las posibilidades, el P. Inocencio Gurruchaga decidió, a la vez, ampliar el campo apostólico y abrir nuevas casas de formación. En 1928 llegaron a Venezuela los PP. Claudio y Florentino. No habiendo convencido la solución de Guasdualito, se optó por la ciudad de Valencia, Carabobo. En 1930, la provincia celebró Bodas de Plata: contaba ya con 9 casas en las que vivían total 124 religiosos (60 sacerdotes, 40 clérigos y 24 hermanos), más 12 novicios en Corella y 56 alumnos en Zaragoza[11]. Entre los problemas que planteó la proclamación de la II República (1931) destacaba el del servicio militar: la profesión perpetua tenía que diferirse hasta haber cumplido este requisito o haber quedado exento de él. También hubo que distribuir a los religiosos, demasiado numerosos para la capacidad de las casas de Daimiel, Corella y Zaragoza. El envío de bastantes religiosos a Cuba y Venezuela evitó que la tragedia de la guerra civil fuera mayor aún. El 31 de diciembre de 1939 la provincia había bajado a 121 miembros (74 sacerdotes, 30 clérigos y 17 hermanos, y 5 novicios)[12]. 5) La época del crecimiento. La II Guerra Mundial impuso un compás de espera. En México seguían las dificultades para obtener permiso de entrada; el gobierno se había incautado de las casas de Tacubaya y Toluca, y los pocos religiosos residían en casas particulares. Coincidiendo con la expropiación, los religiosos mexicanos que habían profesado en la provincia se separaron de ella e iniciaron lo que andando el tiempo sería Comisariato de Cristo Rey, dependiente del general, con ayuda de algunos italianos de la provincia de la Presentación. Por sus propias dificultades internas, el intento no anduvo como esperaban sus promotores; pero, en cambio, a la provincia le resultó imposible recuperar la iglesia de Guadalupe, de Tacubaya, o encargarse de otras en la misma zona, como la del Espíritu Santo, la Sabatina o la de San Juan. Por eso en 1945 la provincia se retiró de Tacubaya y se trasladó a la Colonia Guadalupe Insurgentes, al norte de la ciudad, cerca de la basílica de Guadalupe; en la primavera de 1946 se inició una nueva etapa de la provincia en México. Después de aquellos treinta años de dificultades en América, no era aconsejable volver al proyecto primitivo; es decir, formar a los jóvenes en España y llevarlos a completar la formación en América. No obstante, se quiso conservar lo más posible del espíritu primitivo: dar preferencia al apostolado en América, a medida que los jóvenes concluían la preparación en España. Como en la casa de Zaragoza no había espacio para albergar a un centenar de alumnos, en 1948 se compró la finca de Zuera, donde en 1953 se inauguraba el colegio apostólico. En los años 50 la provincia asumió nuevos campos en Maracay y El Salvador (Jiquilisco y San Salvador). Al cumplir sus Bodas de Oro (1905-1955) contaba con 197 profesos ( 108 sacerdotes, 47 clérigos y 42 hermanos) y 9 novicios. En la década 1960-1970, la nueva situación de Cuba, tras el triunfo revolucionario de Fidel Castro, pesó en la vida de la provincia: bastantes de aquellos religiosos salieron de la Isla y se incorporan al trabajo en El Salvador, México, Venezuela o España. En 1965 la provincia asumió la responsabilidad apostólica del Departamento de Santa Bárbara, Honduras. Fue la etapa de mayor crecimiento: en 1969 tenía 239 religiosos, la cifra más alta de su historia (150 sacerdotes + 47 clérigos y 42 coadjutores; y 9 novicios). La fundación de Honduras, el colegio apostólico de Zuera y la preparación académica para los estudios eclesiásticos absorbieron a los sacerdotes jóvenes, con lo cual se resintió la renovación en las demás comunidades. En Cuba los supervivientes, después de cerrar las casas de Santa Clara y Holguín, se concentraron en La Habana. Mientras tanto, se iniciaban nuevas experiencias en España (Málaga, Tenerife, Tarrasa y Sabadell); en Venezuela (Puerto Cabello y El Junquito), en México (Tijuana). Esta apertura coincidió, por otra parte, con el comienzo de la crisis vocacional, que se hace evidente desde 1970. Con lo cual varias de estas fundaciones nacieron con ‘pies de barro’, poco personal para renovar a los religiosos. En sus Bodas de Diamante (1905-1980), la provincia se mantenía con 202 religiosos (155 + 17 + 30) y dos novicios; pero su vocación original era firme: la mitad de sus miembros trabajaban en América[13] NOTAS: [1] PP. Pedro María de San José (García Tinaco), José de María Virgen (Trueba), Francisco del Corazón de Jesús (Mateos), y Rafael de la Inmaculada Concepción (Orellana); y los HH. Alfonso de los Siete Dolores (Rubio) y Lucas del Costado de Jesús (García). [2] LOPATEGUI, J. I., HSCJ, o. c., 88. - OSÉS, D., HPSCJ, o. c., 30-31. En 1901 las casas de Chile volvieron a la provincia argentina y la formación en aquel país siguió los pasos de la misma. En 1905 retornan a la provincia del Corazón de Jesús, sólo por unos meses, y no consta que en el paréntesis se presentasen soluciones vocacionales para este país. [3] Cfr. F. PIÉLAGOS - L. GÓMEZ , ‘El P. Diego...’, o. c., 53 y 75.- BO-CE 3 , 100. [4] El 9-X-1908, el P. P. Juan Amarica escribía desde Gaviria al general: "Cuando reciba (yo) alguna notificación sobre la fundación, tanto la de Panamá como la de México, tendré sumo gusto en comunicárselo". - Cfr. AGCP, Convenio... [5] El P. Colelli urgía esta fundación al procurador general: "Le suplico que arregle definitivamente la fundación de La Habana; también le digo que tiene mi visto bueno para vender la casa de México, para invertir el producto en la fundación de La Habana". Se refería a una casa donada por una bienhechora, pero no al convento de Tacubaya). Cfr. AGCP, Convenio..., sin fecha, posiblemente de 1910. [6] Cfr. G. REDONDO, "La Iglesia en el Mundo Contemporáneo", II, De León XIII a Pío XII (18781939), Ed. EUNSA, Pamplona, 1979, 104-107. - Fr. MARTÍ GILABERT, ‘Política religiosa de la Restauración (1875-1931)’, Ed.. Rialp, Madrid, 1991, 107ss. [7] Cfr. "Apóstol del Amor", autobiografía de J. Pastor (Ma. Magdalena de Jesús Sacramentado, Marcucci, C. P..), preparada por el P. Arturo Alonso Lobo , O. P., ed. Anaya, Salamanca, 1971. La M. Magdalena, al regresar de México tras el fracaso de la fundación 1913-1916, reconocía que una de las dificultades para abrir casa en Lezama, Vizcaya, era una ley concordataria por la que "estaba prohibido admitir nuevas órdenes religiosas en la nación" (p. 314). [8] Cfr. ULLOA, Berta, La lucha armada, 1911-1920, en Historia General de México, de El Colegio de México, dirigida por Daniel Cosío, 3ª. ed., México, 1981, 1.073 ss. [9] Cfr. F. PIÉLAGOS, "Raíz Evangélica’ (cit. R. E.), biografía de la M: Dolores Medina, fundadora de las Hijas de la Pasión, México, 1989, 162ss. - Id., "Vida y Testimonio: Homenaje a los Mártires Pasionistas de Daimiel’ (cit. V y T), Zaragoza, 1989, 15-17. - PIÉLAGOS- L. GÓMEZ, "Historia de las Hijas de la Pasión" (cit. ‘Historia...’), México, 1994, 74 ss. - R. CRESPO, "100 Años en Toluca", Toluca, s.a. (1992 ). - "Diario de un Sacristán", pp. 41 ss.). La provincia de S. Pablo de la Cruz e había ofrecido para ayudar. - Cfr. crónica del capítulo provincial de 1917. [10] Cfr. F. PIÉLAGOS, "V y T’, o. c., p.47. El cubano Eduardo Martínez Dalmau había estudiado ya en Roma, sin haber vuelto a su patria. Ordenado en 1915, permaneció de profesor en la casa general hasta 1926; esto ayudó en la dirección de los teólogos de la provincia que estudiaban en Roma. Sobre los grupos que estudiaron en la casa general, cfr. en la parte correspondiente a Estudios y graduaciones académicas. - También en. Libro de religiosos de Familia, Ss. Juan y Pablo, 1876-1961. [11] Tacubaya, Toluca, Guadalajara, Santa Clara, La Habana, Valencia, VNZ., Corella, Daimiel y Zaragoza en España. [12] Cfr. RA (Ratio Annua), 1939. Por comunidades: Zaragoza, 36 (16 sac. + 16 est. + 4 hnos.); Corella, 24 (5+14+5, y 5 novicios); Daimiel, 5 (4+1); Barcelona, 4 (3+1); Valencia, 3; Santa Clara, 15 (12+3); La Habana, 10 (7+3); Toluca,2; México, D. F., 2; Guadalajara, 2; Valencia de Venezuela, 5; Barquisimeto, 5; Caracas, 2. No constan los datos de Holguín; además del obispo y del consultor en Roma, había otros 2 en parroquias y 2 exclaustrados (Andrés Goya, superviviente de Daimiel, no se reintegró a la comunidad). [13] Cfr. BIP, septiembre 1980. |