CARTA
DE PASCUA A TODA LA COMUNIDAD PROVINCIAL
“Nosotros,
los Pasionistas, tenemos el Misterio Pascual como centro
denuestra
vida.”
(Cons. 65.)
Queridos hermanos de la comunidad provincial:
Nos introducimos en la gran Semana Santa para
recorrer, paso a paso, los últimos momentos de la vida de
Jesús. El Misterio Pascual, cuya memoria celebramos en la
liturgia, vivimos en comunidad y anunciamos en la misión,
nos recoge estos días en silencio interior y viva fe ante
el Crucificado, para empaparnos de la obra más grande de
amor jamás vertida.
Cercano ya el XXX
Capítulo Provincial, y la celebración jubilar de
la Provincia en nuestro Centenario, como verdaderos
acontecimientos pascuales,
os invito a disponernos y ambientarnos desde lo más
profundo de nuestra vida personal y comunitaria,
a participar activa y renovadamente
en nuestra encantadora vocación pasionista,
asumiendo las mismas actitudes y sentimientos de Cristo y
la sensibilidad y apego a los crucificados, en esta pasión
histórica de la humanidad, que actualiza la necesidad y
relevancia de nuestro preciado carisma.
Con intensidad, a lo largo de la cuaresma, hemos
venido motivando al pueblo para vivir la Pascua, porque es
la fiesta principal y más extensa, (cincuenta días) de
nuestra fe cristiana. Permitidme fraternalmente alguna
sugerencia o apoyos que nos ayuden
y estimulen también a nosotros en nuestra vocación
comunitaria, pues la Pascua es el momento donde surge la
comunidad por excelencia.
1.-
Celebrad comunitariamente la reconciliación.
En algunas comunidades ya lo han hecho. Estos días
previos son muy oportunos y eclesiales. Todos la aplicamos
en nuestras pastorales. Introduzcámosla con gozo en
nuestras comunidades. Si importante es perdonar no es
menos ser perdonados. Nuestras Constituciones nos incitan
y animan a este encuentro. (Cons.60.) La Pasión de
Cristo, antes que a prácticas piadosas, nos mueve a la
conversión. Y
este sacramento es el más idóneo. Sentiremos el circular
de una alegría mayor con el Padre y en nuestra relación.
2.-
Favorecer los espacios de fiesta y expansión comunitaria.
También con alguna otra comunidad hermana. Existen
variadas maneras de lograrlo sin eludir la seriedad del
trabajo. Si
en momentos nos organizamos para pasar unos días con
nuestra familia, no descuidemos el trato y encuentro con
nuestra familia religiosa, pues la oración de unos por otros no basta para fomentar la
calidad e
integración humana. Tanto la expansión como el favorecer
esos vínculos intercomunitarios son apuestas de nuestras
Constituciones para lograr la alegría y la paz. (Cons.
28, 32.)
Hermanos, prepararos con gusto estos días, vivid más
intensamente la fraternidad y contagiad el misterio de
nuestra fe. Participad todos los que podáis,
seguidamente, en esa Asamblea Interprovincial
que precede a nuestros Capítulos Provinciales y
que es signo de comunión congregacional.
Os adelanto que todo el mes de abril, junto con el
Administrador Provincial, haré una visita rápida por
todas las comunidades de América. No nos olvidéis en
vuestra plegaria, por favor.
Y junto a mis comprensivos Consultores os envío la
más florida y viva felicitación de Pascua con un abrazo
pletórico de VIDA y ESPERANZA.
Fernando Rabanal,
cp.
prep.prov.

CRUCIFIXION
Tronzada,
destrozada, al tronco asida
esa
carne clavada al sol poniente,
y
esos labios resecos, antes fuente,
beben
un beso amargo en despedida.
Golpe
y sabor de cruz: Irak herida,
la
ola de un “sunami” que ahoga Oriente,
la
hambruna del negro Continente,
la
injusticia, el inmigrante, el sida.
Matar
a Dios, exterminar al hombre...
viernes
santo cotiza alto interés,
lo
humano y lo divino a la bajura.
Crucifixión
igual, ¿ qué importa el nombre?
Trasiego
de penar, morir después,
sin
más rondar que la esperanza oscura.
Fernando Rabanal, cp.
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