![]() |
|
FAMILIA
LAICAL PASIONISTA
PAUTAS
PARA VIVIR EL CARISMA PASIONISTA DESDE LA SECULARIDAD
1.
SALUDO:
2.
PUNTO DE PARTIDA:
El último Capítulo General dio carta de ciudadanía
religiosa a la familia Pasionista. El carisma Pasionista no era propiedad sólo
de los Religiosos y Religiosas, sino también de los seglares.
Creo que
el 44º Capítulo General pasará a la historia de la Congregación por dos
hechos relevantes:
·
porque por primera vez en un Capítulo de
Religiosos Pasionistas participarn los seglares
·
y, sobre todo porque
se señalaron unas pautas para que los laicos tuvieran peso propio en la
vivencia del carisma Pasionista.
Alguien presente en ese capítulo, al comprobar el
florecimiento de los movimientos laicales y su fuerza, llegó a hablar de una “tercera
refundación de la Congregación”
Este párrafo del Cap. GENERAL 44º es
significativo:
“El
carisma, no menos que la vida, es un don del que tenemos que estar eternamente
agradecidos, y que nunca debemos apropiarnos
como pertenencia exclusiva. Cuantos
desean estar con nosotros junto a la cruz para hacer memoria de Dios en la
contemplación y el anuncio de su fuerza liberadora, reciben también justamente
el título de “pasionistas”, sean
hombres o mujeres, jóvenes o niños...”
(Cap. General 44º, )
Esta afirmación, no es una frase más; es una declaración de
intenciones, repito: “Cuantos deseen estar con nosotros junto a la Cruz para hacer
memoria de Dios en la contemplación y en el anuncio de su fuerza liberadora,
reciben también justamente el título de “pasionistas”, sean hombres o
mujeres”
El capítulo ha marcado unas líneas de acción, pero, conscientemente,
no ha querido ser muy concreto para dejar la puerta abierta a diferentes grupos
laicales. Ha pretendido que antes que la institución sea la vida y antes que la
norma la empatía... Esto tiene sus ventajas, pero también puede esconder
peligros porque podemos caer en la dispersión o en confundir carisma con
trabajo; y vivencia
pasionista con formas de apostolado...
Con esta sencilla charla desearía cooperar a aclarar qué debe
entenderse por familia pasionista. Quizás no soy una voz autorizada para
adentrarme en estas cuestiones, pero pienso que quizás esto anime a otros
Religiosos más preparados a profundizar este tema.
De todas formas deseo animaros a todos para que este carisma pasionista
lo potenciéis como grupo y que sea la base de vuestra espiritualidad y de
vuestros apostolado.
3.
VIDA RELIGIOSA Y VIDA LAICAL:
Ante todo una precisión:
Por desgracia, durante siglos, la vida Religiosa se ha opuesto a vida
laical. Incluso se pensó que la vida religiosa era para los cristianos de
primera fila, mientras que la vida laical era para los cristianos de segunda
final, un beato hace poco canonizado, hablaba de "tropa".
El Vaticano II habló claramente de la "vocación universal a la santidad": "Todos los fieles,
cristianos, de cualquier condición y estado,..., son llamados por el Señor,
cada uno por su camino, a la perfección de aquella santidad con la que es
perfecto el mismo Padre" (LG 11)
El Vaticano II ha reiterado que también el laico es profeta,
sacerdote y rey, por el
bautismo. (Cfr. APOSTOLICAN ACTUOSITATEM) Pero, sin embargo, no se comprendió,
en la práctica, que las diferentes
vocaciones en la vida cristiana: vida secular, vida consagrada y vida
ministerial son complementarias y se necesitan, como lo manifestado el mismo
Papa Juan Pablo II en la FC (16) o en la
VC (31, 54). Sólo cuando se llegue a vivir en profundidad esa
complementaridad entre un estado y otro, habremos alcanzado una auténtica
madurez eclesial. También los laicos pueden vivir el carisma pasionista y esa
vivvencia será una riqueza para
todos.
Se están dando pasos que unan caminos entre los laicos y los
religiosos. Hoy casi todas las Congregaciones
tienen una familia laical, (Cf.Revista de Vida Religiosa CONFER: Asociacionismo
Religioso Laico Vinculado a Congregaciones Religiosas, España 200; se
detallan 63 asociaciones, entre ellas, "LA FAMILIA SEGLAR PASIONISTA",
n. 29)
El mismo Papa ha visto esto
como un aspecto muy positivo y así lo ha manifestado en VC.:
"Debido a las nuevas
situaciones, no pocos Institutos han llegado a la convicción de que su
carisma puede ser compartido con los laicos. Estos son invitados por tanto a
participar de manera más intensa en la espiritualidad y en la misión del
Instituto mismo. En continuidad con las experiencias históricas de las diversas
órdenes seculares o terceras Órdenes, se puede decir que se ha comenzado un
nuevo capítulo, rico de esperanzas, en la historia de las relaciones entre las
personas consagradas y el laicado" (54)
Hoy, los religiosos estamos recuperando
en toda su fuerza nuestra identidad carismática, pero, al mismo tiempo,
esto mismo nos hace ser más receptivos para comprender que nosotros no somos
los propietarios del carisma.
CONGAR, el gran teólogo del laicado, afirmaba que el problema teológico
no era la definición del laico,
sino del religioso y del ministro ordenado.
"El estilo laical es la forma común
de vivir el Evangelio. Los primeros brotes de VR surgen de la matriz común
de toda vocación cristiana. Por eso tanto el estilo laical como el religioso no
se hacen creíbles sin una mutua correlación y complementariedad (cf. Carta
Circular 4, p. 13)
El carisma fundamental de la
vida religiosa está constituido por los elementos distintivos de virginidad, pobreza, obediencia y vida comunitaria, que le
distinguen del carisma laical, que sobre todo, se especifica por un vivir
en el mundo, pero los carismas
particulares, como es el carisma de la pasión, pueden se conpartido dentro de
los distintos estados de vida eclesiales.
El carisma pasionista no pertenece exclusivamente a los Religiosos,
porque todo carisma es un carisma para la iglesia y pertenece radicalmente a la
iglesia. El carisma puede ser participado en formas y grados diferentes según
la medida del Espíritu.
El mismo hecho de que los seglares se asocien a un carisma manifiesta las
posibilidades nuevas de este don. Este intercambio de vivencias, desde una misma
perspectiva central, en nuestro caso, desde la MEMORIA PASSIONIS, supone para
los Religiosos/as una llamada a vivir con mayor intensidad nuestro carisma y
para los seglares será encontrar un camino nuevo a su espiritualidad y
apostolado.
La vida Religiosa tiene que estar atenta a los signos de los tiempos y
uno de esos signos de gracia en este momento es el redescubrimiento de la vocación
laical con todos sus valores. Para nosotros los Pasionistas
el tomar conciencia de que otros cristianos, desde una opción de vida
diferente, pueden vivir el carisma pasionista supone un don y un reto. Un don
que nos ayudará a resdescubrir mejor nuestras raíces y un reto para ser dentro
del Pueblo de Dios y más concretamente dentro de la Familia Pasionista, signo y
Parábola que orientan hacia el Reino, evitando en todo momento en constituirnos
protagonistas, porque, al fin y al cabo, somos solo subsidiarios.
Juan Pablo II así nos lo
recordaba en Santo Domingo:
"Vosotros, religiosos
y religiosa, estáis llamados a ser signos luminosos de las realidades del reino
de Dios en dimensión escatólgica (cf. PC 1) y testigos del espíritu radical
de las bienaventuranzas..." (Santo Domingo, 1992)
Los laicos tenéis una
función más realista y concreta dentro de este mundo: estáis llamados a hacer
creíble la inspiración del Reino creando nuevos ámbitos de paz, de humanidad,
de amor. Vuestro gran trabajo es ser testigos del Reino en la familia, en el
trabajo, en la política... , pero sobre todo en la familia.
Pero pretender hacer de un laico Pasionista un religioso Pasionista es
una aberración; como también hay que confesar que,
a veces, los religiosos más que en signo y en parábola del Reino, nos
convertimos en trabajadores sociales.
Nuestro anterior General (cf. Carta 4, pp. 16-17) nos llamaba la atención
sobre esta tendencia que tenemos "a clericalizar a los seglares". Si la familia Pasionista
seglar va a estar infestada de este virus, es mejor que desaparezca.
En este momento, pues, tenemos que ser capaces de pasar
de una familia reducida solo a los religiosos, a una familia Pasionista que
abarca la colaboración de laicos y miembros asociados", pero siendo
conscientes de que todos tenemos una misma Misión dentro de la Iglesia, aunque
desde dimensiones o perspectivas o estados diferentes.
4.
FAMILIA PASIONISTA: ¿ESTRUCTURA O VIDA?
El Capítulo General 44º, como acabamos de decir, no
ha querido definir ni limitar qué es
esencialmente el movimiento o la
familia laical pasionista.
“El
Capítulo cree que no debe decidir sobre las formas y las estructuras que han de
regular la vida y la misión de los laicos. En cambio invita a colaborar con
ellos y a mantenerse abiertos a las inspiraciones del Espíritu de Dios que
inspira a todos la fidelidad creativa al carisma pasionista” ( Cap. General
44, p. 24)
No ha hablado de nombres ni de formas ni de estructuras, pero sí ha
dejado una idea clara: todos esos grupos, sea cuál sea su forma, su estructura,
tienen que estar basados en el carisma
pasionista.
Esta apertura del carisma pasionista a los laicos sí que es una
verdadera novedad. Así lo apuntaba ya el sínodo General de Roma, de 1992:
“Nos
sentimos convocados ante esa novedad, como Congregación Pasionista, para
responder a los retos de una Nueva Evangelización y para ser dinámicamente
creativos en orden a incorporar a los Laicos, como sujetos esenciales de la misma, haciéndoles partícipes de nuestro
carisma fundacional” (Sínodo
General, 1992
Con
la mayor brevedad posible, vamos a intentar explicar los componentes esenciales
de la familia pasionista.
4.1.
SER FAMILIA:
¿Qué significa, ante todo, ser
familia?
La persona humana es esencialmente relación. Sin relación no hay
posibilidad prácticamente de vivir. Nos realizamos con. Si un ser humano, por
ejemplo, se relacionara más con
los lobos que con seres humanos,
termina siendo más lobo que persona humana, al menos en sus reacciones y
emociones, como se ha podido comprobar. El ser humano necesita más que ningún
animal de los otros, de la sociedad, del grupo. Por eso, podemos decir que
individuo y sociedad son realidades correlativas, interreferidas; no se da la
una sin la otra.
( “El
yo es capacidad de tú y nada más, porque todo lo otro lo es desde esta
capacidad y en esta reside todo el valor del yo. De ser el tú un objeto quedaría
asimilado en el yo, pero gracias a ser sujeto, y en cuanto es sujeto para mí,
es independiente y me posibilita a mí como sujeto, como yo”. (Fullat, pp. 342-44)Y eses
tú no es únicamente individual, sino que es la comunidad de los espíritus. El
“tú” es mi “yo” reflejado; sólo viéndome en el “tú” existo como
“yo”)
(Perdonad este pequeño escarceo filosófico, pero es conveniente
asentar bien las bases del por qué de nuestras relaciones.)
Los modos de relacionarse los hombres entre sí son múltiples y
diversos: los hay transitorios, como
el que se establece entre la dependienta de la panadería y el ama de familia
que va todos los días a comprar el pan; los hay estables como el que se establece entre el hombre y la mujer que
contraen matrimonio; los hay simples,
como entre el vendedor de cerveza y el cliente; los hay complejos como los que se establecen entre la administración pública
y el ciudadano; las hay sinceros y
cordiales... Según sea esa forma de relacionarse así será la sociedad.
Normalmente se habla de dos
tipos de sociedades, unas que se basan en el sentimiento, cuyo modelo principal es la familia, y son todas las
que llamamos comunidades. En este tipo de
agrupación el otro no es un medio sino un fin. Y otras basadas en el interés,
y en ellas cada sujeto considera al otro no como un fin, sino
como un medio, por ejemplo, un partido político. Hoy, dicho sea de paso,
nuestra sociedad privilegia más las asociaciones que
las comunidades. Y quizás está ahí la raíz de nuestro malestar
social. Porque mientras que las asociaciones
buscan sobre todo la eficacia, las comunidades acercan los sentimientos.
Pues bien, cuando hablamos de familia
pasionista no estamos usando un concepto inocuo. No es lo mismo decir,
evidentemente, movimiento, grupo, etc., que familia. Familia es un concepto
que exige mayor cercanía y unión.
Significa que el otro es para mi un fin, no simplemente un medio. Significa que
nos sentimos unidos no por el trabajo o por la acción, sino por la vida misma.
Es claro que cuando hablamos de nuestra agrupación como familia,
estamos empleando este concepto de forma metafórica, (COMO
CUANDO HABLAMOS QUE NUESTRAS COMUNIDADES SON FAMILIA), puesto que nunca podrá
ser una verdadera familia, pero sí
se está apuntando a unos valores que deben de estar presente y que son como la
sangre que hace que todas esas personas sintonicen. Lo que de verdad crea la
familia son los vínculos de unión
que se establecen desde la sangre y, especialmente, desde los sentimientos. Así
decimos que la Iglesia es la familia de los hijos de Dios porque tenemos el
mismo Padre común, como nos recuerda San Pablo:
“Un
solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una sola esperanza
a que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo
Bautismo, un solo Dios y Padre de todos que está sobre todos, por todos y en
todos” (Ef. 4, 4-6)
Y también nos pide que tengamos los mismos sentimientos::
“
Por tanto, yo os pido por el estímulo del vivir en Cristo, por el consuelo del
amor, por la comunión en el espíritu, por la entrañable compasión, que colméis
mi alegría, siendo todos del mismo
sentir, con un mismo amor, un mismo espíritu, unos mismos sentimientos” (Flp.
2, 1-2)
(“
Tened un mismo sentir unos con
otros” (Rm. 12, 16))
Es claro que dentro de esa unidad, hay muchas diferencias, muchos
carismas, como el mismo Pablo expone en sus cartas... Y nosotros, como
pasionistas, hemos recibido un carisma
especial, que es lo que nos especifica y explicita ante la Iglesia y
de donde arranca nuestra unidad.
4.3.
¿QUÉ NOS HACE PASIONISTAS?
¿Qué hace que yo sea
pasionista? ¿Qué me distingue a mí, como cristiano, como religioso, de los
demás?
Esta es la pregunta clave a la que tenemos que responder. [Y esta es a
la pregunta que yo quisiera responder y que, sin duda, si la respondemos
habremos puesto la base de nuestra especificidad en la Iglesia de Dios]
Son múltiples los estudios que tenemos
sobre qué
es la esencia del carisma pasionista. Mi labor no es
multiplicar citas, sino expresar
partiendo del libro central de nuestra espiritualidad, que son las
Constituciones, las líneas básicas de este ser, de este hacer. Nosotros los
Religiosos hemos profesado estas Constituciones, los laicos no, pero hay
aspectos en ellas que son
esenciales para unos y otros.y que pueden ayudar a señalar pautas
Es
claro que lo que hace que yo sea pasionista, no puede ser algo
puramente accidental o formal, como puede ser, por ejemplo:
·
Llevar un determinado hábito... Eso sólo es
una manifestación de la vivencia interior
y así lo era para Pablo de la Cruz y tantos y tantos pasionistas. El hábito
es simplemente un signo
·
Tampoco puede constituirse en carisma algo
puramente formal, como puede ser una: devoción, ej. La devoción a la Pasión,
unos rezos...
·
Ni me hace Pasionista un lugar o un
determinado trabajo...
El
carisma es algo que da sentido a mi vida como cristiano y que me convierte en un
testigo diferencial...
Pues
bien, lo que da a mi vida sentido como pasionista, no es otra cosa que la PASION
DE CRISTO:
Así
de claro lo dicen nuestras Constituciones:
“Buscamos la unidad de nuestra vida y de nuestro apostolado en la Pasión de
nuestro Señor Jesucristo” (Constituciones 5)
“Nuestra
participación en la Pasión de Cristo,..., se expresa con un voto especial, Por
él nos comprometemos a promover la memoria de la Pasión de Cristo con la
palabra y con las obras, a fin de propagar un conocimiento más efectivo de su
valor para cada hombre y para la vida del mundo.
Por este voto nuestra Congregación ocupa su puesto
en la Iglesia y se consagra totalmente a cumplir su misión.
[Así,
nuestras comunidades tratan de convertirse en fermento de salvación dentro de
la iglesia y en medio del mundo. Y cada uno de nosotros vive la memoria de la
Pasión de Cristo según las exigencias de los tiempos
actuales.”(Constituciones 6)]
Y, todavía si cabe más claro, encontramos este texto en el tema de
Apostolado que define perfectamente lo que debe ser un Religioso Pasionista, y
que, salvadas las distancias, propondría
lo que debe ser un seglar pasionista:
“Nosotros,
los Pasionistas, tenemos el Misterio Pascual como centro de nuestra vida.
Nos
dedicamos con amor al seguimiento de Jesús
Crucificado, y nos preparamos
con espíritu de fe y caridad a anunciar su pasión y muerte, no sólo como
acontecimiento histórico pasado, sino como realidad,
ciertamente presente, en la vida de los hombres que “hoy son crucificados” por
la ausencia de un sentido profundo de la vida humana, y por el hambre de paz, de
verdad y de vida.
Nuestra
vocación nos apremia a alcanzar un profundo conocimiento de la pasión de
Cristo y de los hombres, que constituye un único misterio de salvación, a
saber: la Pasión del Cristo místico,
para que podamos guiar a los
fieles a la meditación y a una viva experiencia de este misterio, y llevarlos a
una íntima unión con Dios, a mayor conocimiento de sí mismos y a mayor
sensibilidad con sus contemporáneos”(Constituciones 65)
Quiero
destacar algunos aspectos de este número
de nuestras Constituciones...
1.
La vida consagrada, es más, la misma vida
cristiana, es seguimiento de Cristo. Pero
en nuestro caso ese seguimiento toma una forma especial es seguimiento de Jesús Crucificado. Todo nuestro ser cristiano, religioso, tiene que estar
empapado en esta modalidad. Lo que especifica nuestra vida, como pasionistas, es
que estamos junto a la Cruz.
2.
El misterio de la Pasión o engloba sólo el
misterio de la muerto y Pasión de Cristo, sino también el misterio de la pasión
de los hombres... y así lo dice de claro: “que
constituye un único misterio de salvación, a saber: la Pasión del Cristo místico”.
Por lo tanto y esto son claras consecuencias, no tendríamos espiritualidad
pasionista, si sólo contempláramos el misterio de Cristo crucificado como un
acontecimiento anclado en el pasado, pero desligado del presente, desligado de
esos “hombres que ·hoy son crucificados·”. Es decir, no puede haber
contemplación, sin acción; sin poner manos a la obra...Contemplar al
Crucificado sin tomar opción por los crucificados -y, cuidado, que aquí no se
habla sólo de pobres o marginados, sino de todos los que hoy son crucificados
“por la injusticia, por la ausencia de un sentido profundo de la vida humana,
y por el hambre de paz, de verdad y de vida...”
Entre
contemplación y acción no puede haber dicotomía. Y así nos lo recalca
nuestras mismas constituciones cuando nos hablan de la oración mental:
“Fieles
a nuestra consagración a la Pasión de Cristo, y guiados por la experiencia y
la doctrina de nuestro Santo Padre, que descubrió en esta continua meditación
un medio eficacísimo para convertir y santificar a toda clase de personas, reflexionamos
frecuentemente en Cristo Crucificado, para configurarnos mejor a su muerte y
Resurrección, y hallarnos más dispuestos para anunciar a los demás lo que
hemos contemplado” ( Cont. 50)
La oración debe llevar a la vida y la vida a la oración. Un
pasionista que orara, pero no hiciera, no se preocupara de nuestro mundo no
tendría el espíritu pasionista.
[Anteriormente
se nos dice:
“Pues
ciertamente no podemos arrogarnos el derecho a anunciar a otros la Palabra de la
Cruz si ésta no se ha encarnado antes en nuestra propia vida”
(Contituciones 9)]
5.
MIRADA RETROSPECTIVA:
5.1.
ESPIRITUALIDAD PASIONISTA EN LOS SEGLARES:
La historia siempre es maestra de vida.
Pues bien, ¿podemos encontrar en el pasado algunos datos que avalen
esta espiritualidad pasionista en laicos...? Sinceramente creo que sí
[Una vez más tengo que confesar mi limitación, pero creo que hay
algunos datos que demuestran claramente cómo realmente ] Pablo de la Cruz tenía
muy claro que esta espiritualidad
pasionista era también propia de los seglares. Y que el centrro de esa
espiritualidad lo ocupaba la meditación de la Pasión.
Meditación de la Pasión:
Pablo de la Cruz quería que sus religiosos tuvieran una profunda
experiencia mística, e, igualmente, deseaba que sus Religiosos pudieran ayudar
a otras personas para que, cada uno en su estado, llegaran también
a esa situación espiritual y, para ello proponía la
meditación continua de la Vida, Pasión y Muerte de Jesús como el medio más
eficaz para que alcanzar esa cima. .
En las Constituciones del mismo Fundador leemos en el numero primero:
“Mas,
como uno de los principales fines de nuestra Congregación es, no
solamente atender nosotros mismos a
la oración, a fin de unirnos con Dios por medio de la caridad, sino llevar
también a esto mismo a nuestros prójimos, enseñándoles el modo más oportuno
y fácil de realizarlo, por esto, los religiosos que sean juzgados idóneos
para tan gran obra, procurarán, tanto en las misiones apostólicas como
en los demás ejercicios piadosos, instruir de viva voz a los pueblos en la manera de meditar devotamente los misterios, tormentos y muerte de
Nuestro Señor Jesucristo, de quien, como de una fuente, proviene
todo nuestro bien... Ya que esta saludable y provechosa meditación es,
en verdad, eficacísima para apartar a los hombres de la maldad y llevarlos
a la perfección cristiana a que aspiramos”” (Constituciones 1)
Pablo está convencido de que, así como el pasionista está llamado a
una alta contemplación mística, del mismo modo también toda persona, de
cualquier condición cultura o social, está llamada a la perfección cristiana
en el propio esta y la conseguirá
más fácilmente si tiene la “grata memoria” de la Pasión de Jesús,
entendida como manifestación del amor misericordioso de Dios.
He
aquí un texto de una de sus numerosas cartas que explicita lo que acabamos de decir: :
“La
continua y devota memoria de la Santísima Pasión es el medio más eficaz para
ser santo en su estado” (L IV, 140)
Y en otra carta a otro seglar que le pedía consejo si debía casarse o
no, le dice con toda claridad:
“Si
se siente inspirado para casarse hágalo, pero viva en ese estado con fidelidad
hacia Dios. Prosiga la meditación de la
santísima Pasión y la frecuencia de los santos sacramentos siendo grato a
Dios” (L V, 193-194)
Cartas a D. Tomás FOSSI:
Pero no pensemos que Pablo deseaba que esos seglares que vivían en el
mundo, vivieran de tal modo que su vida fuera semejante a la de los Religiosos.
No fue así y para convencernos de ello, podemos leer las cartas que escribe a Tomás FOSSI.
Resulta interesante y aleccionadora su vida. Conoció pronto a Pablo
y se puso bajo su dirección. Casó y fue padre de familia, pero todo su
deseo era ser religioso. Incluso quiere que su mujer se haga religiosa y también
sus hijos e hijas. Pablo le hace que deseche esta idea. Muerta su esposa, abrazó
el estado eclesiástico y más tarde, cuando ya iba a cumplir
los sesenta años, la vida Pasionista, en la cual murió con fama de
santo, diez años más tarde que su Director espiritual.
En una de sus cartas, le da permiso para que
como seglar enseñe a otros a meditar algo sobre la Pasión”, pero, a la vez, le dice:
“No se preocupe de venir por aquí.
Atienda a las obligaciones de su estado, que ésta es la voluntad de Dios” (Cfr.
P. 593) Y en otra le dice: “Acerca de la
oración si usted no puede hacer mucha no importa: semper orat qui bene agit.
Atienda a sus obligaciones familiares, como es su deber” (p.596).
Mas claro es si cabe otro texto de una de sus cartas:
“Es necesario que lleve usted una vida de buen
cristiano casado, y que atienda a las obligaciones de su estado, mirando por su
casa. Ya sabe que siempre le he inculcado estos sentimientos.
Esta es la voluntad de Dios y usted puede hacerse
santo en medio de sus negocios, si los dirige a la gloria de Dios únicamente.”
(pp. 598-99)
[Tomás FOSSI incluso le pregunta si es
conveniente o no hacer uso del matrimonio para así poder dedicarse
más a la contemplación y a la vida interior: Pablo en varias de sus
cartas rechaza ese pensamiento como
tentación (cfr. Pp. 600-601)
En otra ocasión:
“En cuanto a la continencia, le digo que se valgan
dl consejo de San Pablo, el cual aconseja a los casados la continencia ad tempus,
para mejor vacar a la oración, etc. Queda, pues eso a su discreción, pero de
ninguna manera hagan voto, sino conserven siempre su libertad” (LI, p. 604)
En varias cartas a la vez que le recomienda la meditación en la pasión de
Cristo, le pide que no descuide las obligaciones de su estado e incluso que
aumente su patrimonio:
“Me gustaría que se condujera como un niño,
descansando en el seno del divino Padre, revestido enteramente de las penas santísimas
de Jesucristo,..., aun en medio de todos sus negocios. Usted hace bien en
ocuparse de sus negocios para sacar adelante su familia, y tiene obligación de
hacerlo” (L I, p. 626)
Tomás FOSSI no sólo deseaba ser él
religioso , sino incluso que lo fueran sus hijos. Pablo le recomienda:
Un padre, por ejemplo, es un hombre espiritual dado a
la oración, al ejercicio de las virtudes, etc.; este padre querría que sus
hijos fueran todos de repente santos, religiosos si son chicos, y monjas si son
chicas, y se apena si ve que no sienten tal inclinación o vacación.
Este padre no hace bien, es
indiscreto, contrista e irrita a los hijos y las hijas que no sienten esta
vocación, y les hace perder el gusto por la devoción...
Pero en cuanto a la elección de estado, debe
dejarles plena libertad, porque la vocación tiene que venir de Dios...¿Quién
sabe si esa jovencita, metiéndose a monja, no tendrá que vivir en el
monasterio como un condenado a galeras? ¡Oh, cuánta experiencia tengo en esto,
y cuánta ruina se ocasiona a los monasterios por muchachas que entran en ellos
por respeto humano, por dar gusto a los padres, viviendo en clausura una vida
desesperadas... Al contrario, si esa que no se siente con vocación religiosa,
se casa, supuesta la buena educación recibida en familia, será una santa
mujer, que criará una familia santa” (L
I 645-46).]
Terminamos con esta cita
que nos expresa claramente cómo
Pablo no quiere que un casado viva como un monje:
“Usted
querría llevar una vida de monje solitario, y Dios bendito quiere que usted
haga una vida de buen seglar casado” (L
I, 663)
Dirección espiritual de
Seglares:
Una de las principales facetas de Pablo de la Cruz fue la dirección de
almas. Unas estaban consagradas al Señor, pero otras muchas eran seglares, que,
guiados por la sabia mano de Pablo alcanzaron la cima de la santidad. Entre
estos seglares, cabe destacar Inés GRAZI, Lucia BURLINI, Rosa Calabresi,
Mariana del Pozo, marquesa de Retorto; Francisco Antonio Appiani, que terminó
siendo Pasionista; Juan A VENTURI...
Un caso especial es LUCIA BURLINI, quizás el alma más querida de
Pablo de la Cruz. Esta mujer anlfabeta vivió la mística de la Pasión,
y, como bien dice uno de sus biógrafos, Pablo García, “es
pionera indiscutible (del movimiento Seglar Pasionista), ya que toda su vida
espiritual y su actividad profesional se desarrolló precisamente bajo la sabia
dirección del iniciador de este movimiento, San Pablo de la Cruz” ( Pablo GARCIA, “La
humilde tejedora de Piansano”, p. 89-90; también Bernardino Narciso bordo:
“LA VENERABILE LUCIA BURLINI”).
Pero esta escuela de espiritualidad pasionista no termina ni mucho
menos con Pablo de la Cruz ni se reduce tan sólo a los religiosos o religiosas.
Ahí tenemos como un hito de la espiritualidad pasionista
a Santa Gema que, aunque la hayamos vestido de monja, hay que reconocer
que fue una seglar. (Cfr. STAURUS, 1987, 7)
Terminamos
este apartado con estas palabras de Pablo de la Cruz:
“Desead
ser santos con la santidad escondida de la cruz, como gusta más al Señor.
Centrándoos totalmente en vuestra nada, recordaos de entrar en aquel santo
desierto interior por la puerta -no hay otra - que es la vida santísima, la
Pasión y la muerte del Redentor” (Lettere, I, 603)
Quizás para todos nosotros que llevamos una vida cristiana un tanto
“light”, casi todo esto nos parece imposible, sin embargo, en nuestras
Constituciones actuales, cuando se habla del apostolado, no sólo se dice que la
meditación de la Pasión de Cristo conducirá a la conversión, sino que
manifiesta que tenemos en
nuestras manos un medio para llevar a los hombres “a
la más íntima unión con Dios” (Constituciones 65) y es nuestro deber
conducir a los creyentes “a la plenitud de la vocación cristiana por la Palabra de la Cruz”.
5.2.LA
COFRADIA DE LA PASIÓN:
La cofradía de la Pasión ha sido durante dos siglos el grupo laical
pasionista por excelencia.
Sería conveniente hacer un estudio más profundo sobre el tema, Aquí sólo
daremos unas pinceladas que nos
pueden ayudar para adentrarnos en este movimiento laical que tantos frutos ha
dado y que, en muchos momentos, fue como la mano derecha de la Congregación.
5.2.1. El INICIO DE LA COFRADIA PASIONISTA:
La primera organización de una cofradía pasionista se promueve en
1755 en la ciudad de VÉROLI (Frosinone). Los promotores pretendían ayudar a
los campesinos y a los artesanos a santificar las fiestas y a hacer obras de
caridad social en beneficio de los necesitados.
Después de haber conocido a los pasionistas, en una MP, se orientaron a
la espiritualidad de la Congregación , porque se sintieron muy atraídos por la
espiritualidad pasionista y especialmente el
criterio del Fundador que afirmaba que no
era posible no avanzar en la práctica de las virtudes si cada día se meditaba
en la Pasión. Para acercarse lo más posible a la Congregación
pasionista determinaron que el oratorio de la cofradía estuviera, a poder ser,
fuera del poblado, como lo hacían los retiros pasionistas; incluso la túnica
que vestían se parecía al hábito pasionista. El ritual de la vestición y de
la profesión dentro de la Cofradía imitaba al de los Pasionistas.
Sin embargo, Pablo de la cruz, por problemas jurídicos y para que no
surgieran de nuevo ciertas tensiones con otras Congregaciones, no les prestó un
gran apoyo.
[Al final de la introducción de las Reglas, aprobadas en 1772, ya en el
ocaso de Pablo de la Cruz se decía:
"Porque
deseamos que se difunda por doquier en el cristianismo esta nuestra sociedad,
suplicamos al Reverendísimo P. Pablo de la Cruz, Fundador de la Religión de
los Pasionistas, con cuyo sabio consejos y santas inspiraciones puede decirse
que hemos redactado las siguientes Reglas, que la proteja, la promueva y la haga
erigir en ttodas las ciudades y lugares en que esparcieren la divina semilla. En
suma (si nos es permitido anhelar tanto) que la considere como Hija Primogénita
de su santo instituto, agregándola con bula apostólica al mismo en forma de
Orden Tercera parra que pueda participar de los tesoros de las santas
indulgencias concedidas por los Sumos Pontífices" (GIORGINI, p. 506)
Este texto habla por sí solo; sin embargo todo esto parece que quedó en
un buen deseo, ya que no tenemos
documentos que implique a Pablo de la Cruz u otros religiosos en el
inicio y desarrollo de esta Cofradía. Quizás todo se deba a un problema de
orden jurídico. La Congregación, al no tener votos solemnes, no gozaba de
facultad de erigir o agregar una tercera orden o Cofradía.
Además, quizás Pablo de la Cruz no quiso inmiscuirse en este problema
para que no le alcanzara con mayor fuerza la oposición de los Mendicantes. Lo
que sí es claro es que la espiritualidad de esta primera Cofradía Pasionista
estaba inspirada en la espiritualidad Pasionista.
La Cofradía, pues, continuó por su cuenta en VEROLI y otros pueblos
cercanos sin conseguir propagarse. La Revolución Francesa la ahogó. Los
Pasionistas, sin embargo, en las MP, se preocuparan en reanimarla.
Grupos de oración:
Más original que la misma Cofradía, fue los grupos de
oración que después de cada misión intentaban crear los Pasionistas. Con
este fin en 1750, al final de la misión de CAMERINO, le pareció bien a Pablo a
impresión de un librito de meditaciones sobre la pasión para
el pueblo. Y en 1764 aprobó el del P. Juan María CIONI, que después
sería Generral. (Cfr. GIORGINI, P. 140)
5.2.2.COFRADIA PASIONISTA Y
CONGREGACION:
Fue en 1804 cuando el P. General obtuvo de PIO VII poder agregar las
Cofradías que hicieran memoria particular de la Pasión de Cristo y de María
Dolorosa a la comunión de bienes espirituales con la Congregación.
El P. Testa, conocido como el segundo Fundador de la Congregación, basándose
en estos antecedentes, expuso al Betato Pío IX el deseo de tener un documento
oficial con la facultad de poder erigir la Cofradía de la Pasión. El Papa con
el breve "Curavit nobis", del 20
de septiembre de 1862, concedió lo que se le había pedido.
En 1867 se erige en la Escala Santa de Roma la "Pía Asociación
bajo el título de la Santísima Cruz y Pasión de Nuestro S.J.C.. Era el
mejor homenaje al Fundador Pasionista (que acababa de ser canonizado)
Desde esta fecha los Pasionistas, por lo general, se sienten
comprometidos en promover esta asociación. Y la consideran como un medio eficaz
para consolidar el fruto de la MP y de los Ejercicios .Espirituales- Se conseguía
así lo que el Fundado buscó siempre al crear grupos de oración, después de
cada misión. Además esta Asociación siempre fue considera como un movimiento
espiritual que ayudaba a los pasionistas a promover la memoria de la Pasión y a
procurar su penetración
en la urdimbre cotidiana de la vida familiar y social.
[Como hitos importantes en la vida de la Cofradía, podemos señalar
los siguientes:
·
Benedicto XIV, en 1818, le concedió el título
de Archicofradía a la Cofradía erigida en la Escala Santa
·
El Capítulo General de 1920 recomendó a los
superiores que debían comprometerse en la erección de la Cofradía de la pasión
en todas las iglesias de la Congregación y donde se ejercían los ministerios.
Desde este momento aumentan el numero de secciones de la Cofradía.
En 1966 las Cofradías inscritas eran 501. Desde 1970 se da un descenso,
pero surgen nuevos movimientos con el cuño pasionista...]
En resumen, en el pasado
han sido, normalmente, los cofrades Pasionistas los
seglares que mejor han mantenido el espíritu Pasionista. Hoy, quizás hay que
cambiar muchas cosas, pero habrá que reconocer que la gran obra espiritual y
social que han realizado la Cofradía de la Pasión..
6.
LA FAMILIA LAICAL PASIONISTA
6.1 PAUTAS PARA UN NUEVO CAMINAR:
Los que estáis aquí reunidos, espero que sea así, os sentís
pasionistas, pasionistas seglares, pero con ese especial carisma que da color a
vuestra vida cristiana. ¿Necesitáis de unos estatutos, de unas normas para
sentiros pasionistas? Supongo que eso no es lo más importante. Primero crea la
vida, luego vendrá la forma. Eso es algo que tiene que ser consecuencia de
vivir una determinada
espiritualidad. No podemos enclaustrar el espíritu, pero sí que podemos
orientar el espíritu. Entonces tenemos que buscar unas pautas que orienten a
este nuestro grupo. Yo me atrevería a señalar las siguientes:
1.
Sentirse familia pasionista: Tiene
que haber unos vínculos de unión con el carisma, el apostolado, la
espiritualidad pasionista. Los santos pasionistas, Pablo de la Cruz, San Gabriel
de la Dolorosa, Santa Gema, San Inocencio Canoura, los Mártires de Daimiel...
tienen que ser para nosotros como hermanos mayores, como modelos y ejemplos.
Tenemos que conocer su vida. Una familia tiene siempre raíces que la unen al
pasado.
Pero no vale con estar unida al pasado.
La familia es un grupo de personas que tienen
algo en común, por supuesto sus antepasados, pero que tienen también un
proyecto en común.. En la Iglesia ese proyecto común es el servicio al Reino.
Tenemos que tomar conciencia que los Pasionistas dentro de la Iglesia tienen una
misión y apostolado especial. Así lo marcan nuestras Constituciones:
"La Iglesia, habiendo reconocido la acción del Espíritu Santo en San
Pablo de la Cruz, aprobó con su autoridad suprema nuestra Congregación y sus
Reglas, con la misión de anunciar el
Evangelio de la Pasión con la Vida y el apostolado" (Constituciones 2)
"Esta misión conserva
siempre toda su fuerza y validez"
(Constituciones 2)
Sentirse de la familia Pasionista no es simplemente trabajar en una parroquia o Iglesia Pasionista.
Se trata de anunciar el Evangelio de la Pasión con la vida y el apostolado. El
apostolado de la vida: el ejemplo...Primero vivir el evangelio de la Pasión que
es "compartir los gozos y las
angustias de la humanidad..."que es desear "participar en las tribulaciones de los hombres, sobre todo de los pobres
y abandonados, confortándolos y ofreciéndoles consuelo en sus
sufrimientos..." (Const. 3)
Si antes no vivimos esta orientación de hacer de la Pasión el centro
de nuestra vida, no podemos creernos
apóstoles: "Pues ciertamente no
podemos arrogarnos el derecho de
anunciar a otros la Palabra de la Cruz si ésta no se ha encarnado antes en
nuestra propia vida" (9)
2.
Espiritualidad pasionista:
Después de dos siglos y medio, la espiritualidad de la Pasión sigue
mostrando su vitalidad...; la misma teología de la Cruz tiene mayor vitalidad
que nunca. Esta espiritualidad Pasionista se centra en la contemplación de la
Cruz, pero esto no termina ahí; con
una contemplación individual y pietista, sino que lleva consigo algo más. Y
esto lo comprobamos en la misma historia de los Pasionistas: Pablo de la Cruz y
los primeros Pasionistas, en las misiones populares, no se limitaban a meditar
en alta voz sobre la Pasión, sino que enseñaban a los demás a hacer ellos
mismo tal meditación. En un Pasionista tendría que darse todos los días un
tiempo para meditar la Pasión de Cristo. Eso se puede hacer por medio de
sencillas jaculatorias o de una manera más reflexiva...Os leo un número que
propone nuestras Constituciones a los Religiosos
que, guardadas las distancias de tiempo y forma, tiene que orientar también
la vida de un seglar Pasionista:
"Fieles
a nuestra consagración a la Pasión de Cristo, y guiados por la experiencia y
la doctrina de nuestro Santo Padre, que descubrió en esta continua meditación
un medio eficacísimo para convertir y santificar a toda clase de personas,
reflexionamos frecuentemente en Cristo Crucificado, para configurarnos mejor a
su muerte y resurrección, y hallarnos más dispuestos para anunciar a los demás
lo que hemos contemplado" (Constituciones 50)
Trabajo primordial del apostolados de Pablo de
la cruz fue enseñar a meditar o a recordar eficazmente, el amor de
Cristo que se ha manifestado en su Pasión. Esta enseñanza no era sólo para
personas más preparadas, sino que se dirigía a todos, incluso a las más rudas
e ignorantes. A estos se les enseñaba a hacer breves reflexiones sobre la Vida
y Pasión de Jesús, para que se unieran a El pidiendo paciencia en los
sufrimientos propios, yendo al encuentro de todos, cumpliendo el propio deber
(Regla cap. 16)
Esta espiritualidad no es exclusivista,
pero si de verdad queremos pertenecer en espíritu y verdad, no vale con
que simplemente coste nuestro nombre
en el grupo de la familia laical Pasionista o que de cuando en cuando tengamos
un encuentro con otras personas o que trabajemos en una parroquia o iglesia
regentada por Pasionistas, se necesita una espiritualidad pasiocéntrica, en
donde la Pasión ocupe un lugar privilegiada para la contemplación y la acción.
3.
Apostolado Pasionista:
De ninguna manera, podemos desconectar contemplación
y acción, El encuentro contemplativo con el Dios Crucificado nos revela que
Dios es amor. En la contemplación del Crucificado hemos visto a Dios sufrir su
propia Pasión y la pasión de la humanidad. Por eso en la Cruz de Cristo es
donde escuchamos la voz de Dios que nos invita a la acción: a la justicia, al
perdón, a la solidaridad. "El
contemplativo pasionista nunca podría reducirse al papel de mero espectador
porque está llamado a ser protagonista de
esa Pascua. Por eso, no le basta encontrarse con Jesús en comunión tranquila;
se le pide sumarse a la Pascua de Jesús compartiendo su pasión y la pasión de
la humanidad,. La contemplación del
crucificado le lleva a compartir sus sentimientos /Flp. 2,5 ss) asumiendo su
manera de entrega hasta la muerte por los otros" (Agustín Orbegozo,
circular 5, p. 22)
[En el número 6 de nuestras constituciones se nos dice:
"Esta
contemplación nos hace cada vez más capaces para manifestar su amor y ayudar a
los demás, de modo que ofrezcan su vida con Cristo al Padre"
(Const.
6)
"Guiados
por la enseñanza de la Iglesia, y movidos por nuestra consagración a la Pasión
de Cristo, procuramos que nuestra vida y nuestro apostolado sean un signo
verdadero y creíble a favor de la justicia y de la dignidad del hombre" (Const. 72)]
La contemplación conduce a
la acción. No se pueden separar las cosas. Uno de los peores males de la vida
cristiana es pensar que la acción impide la contemplación o que la contemplación
reduce la acción. Por desgracia este reducionismo es un caballo de Troya en la
vida cristiana. No hay apostolado sin oración y la oración es el mejor
impulsor del apostolado.
Ahora bien, ¿todo
apostolado es pasionista? Creo que nuestro carisma y espiritualidad está
abierto a multitud de campos, pero hay algunos que son preferenciales, como son
los pobres, los marginados, los que sufren, es decir,
todas aquellas personas en la que la pasión de Cristo se manifiesta
"como realidad, ciertamente presente, en la vida de los hombres
que "hoy son crucificados" por la injusticia, por la ausencia
de un sentido profundo de la vida humana, y por el hambre de paz, de verdad y de
vida" (Constituciones 65)
El Capítulo General 42 que supuso una verdadera revolución de la
Congregación señalaba este objetivo General a toda la Congregación:
"Nosotros,
los Pasionistas, solidarios con los crucificados de hoy nos abrimos a la fuerza
de la Cruz para afrontar proféticamente la injusticia y anunciar de modo creíble
al Dios de la vida"
Y explicitaba esta idea de forma más tajante al señalar este objetivo
específico en el apostolado:
"Compartiendo
las alegría y los sufrimientos de nuestros contemporáneos, anunciamos el
evangelio de la Pasión, haciendo de él el centro de nuestro testimonio profético.
Nos dejamos evangelizar por los pobres y por su grito de liberación, para ser
testigos creíbles del Dios de la justicia y de la paz"
Este aspecto de evangelizar y de trabajar en favor de la justicia es
una parte esencial de nuestro trabajo apostólico. No puede entenderse una
comunidad pasionista que no tenga alguna orientación social y de ayuda a los
pobres. Por eso, creo que también vosotros, los seglares, si queréis de verdad
vivir del carisma de la Pasión, tenéis que tener alguna obra social específica.
Esta orientación es tan necesaria como la contemplación.
"La
contemplación pasionista es, en definitiva, una experiencia de solidaridad
profunda que nos capacita para asumir como propios los sentimientos de los
necesitados. No basta sentir el sufrimiento de Jesús; hay que sentir también
muy dentro el sufrimiento de los otros, y vivirlo con intensidad. "Deseamos
participar en las tribulaciones de los hombres, sobre todo de los pobres y
abandonados" (Const. 3). Sólo
de esta forma el contemplativo podrá encarnarse en este mundo de crucificados y
donarles su solidaridad"
La contemplación sin acción, sin justicia y sin
solidaridad, sin cercanía a los desheredados y a los que sufren, se convierte
en adormidera; en opio, como decía Marx,
4.
En medio del mundo:
La cuarta característica que debe
tener un seglar pasionista es que sea consciente que está en el mundo.
Que su Iglesia, su apostolado es la familia, es el trabajo. Ya hemos hablado de
este aspecto, pero conviene recordar algunos aspectos.
·
La espiritualidad pasionista del seglar no
tiene que ser clerical, sino laical.
·
El laico no puede pensar que su labor es
inferior a la de los Religiosos o sacerdotes; en muchos aspectos será
diferente, pero tan necesaria como la de los sacerdotes.
·
Hay tareas evangelizadoras que sólo los
seglares pueden realizar: "Los laicos
están llamados, particularmente, a hacer presente y operante a la Iglesia en
los lugares y condiciones donde ella no puede ser sal de la tierra si no es a
través de ellos" (LG 32, 2)
"Para la evangelización del
mundo, dice el Papa, hacen falta, sobre todo, evangelizadores" ChL, 35).
Pero esta evangelización ha de darse, sobre todo, con el testimonio de una
presencia que habla de Dios.
Como documentos de referencia: Apostolicam actuositaten; CHRISTIFIDELES
LAICI: FC...
7.
PAUTAS CONCRETAS:
Brevemente queremos reseñar algunas pautas mas concretas que pueden
ayudarnos a tomar una más clara conciencia de nuestra participación en el
carisma pausionista.
Unas pautas podrían arrancar de
lo que nos ha manifestado el último Capítulo General y otras son algunas
sugerencias personales y comunitarias que pueden hacer más operativa a la
FAMILIA PASIONISTA:
7.1. PAUTAS DEL ULTIMO CAPÍTULO:
El Capítulo nos ha señalado unas pautas concretas:
1.
Que la Congregación promueva y reafirme los movimientos laicales
pasionistas allí donde ya existan y estimule a su organización allí donde aún
no existen
2.
Que las provincias, viceprovincias y vicariatos prosigan buscando con
humildad y paciencia el mejor modo de colaborar con los movimientos laicales.
3.
Que las provincias, Viceprovincias y Vicariatos que lo deseen
experimenten nuevas formas de colaboración y reflexión con los laicos y que
eventualmente lo den a conocer a toda la Congregación y a los grupos laicales
pasionistas, como, por ejemplo
·
Participar durante algún tiempo de nuestra vida de fraternidad
·
Promoción de centros de formación y reflexión sobre el carisma
pasionista
·
Creación de un consejo de laicos a nivel de Comunidad local o
provincial para mantener vivo un ambiente de diálogo sobre el carisma
pasionista
4.
Que el Superior General y su Consejo elaboren criterios para la
aprobación a nivel provincial y general de los Estatutos de los movimientos
laicales o de aquellos que soliciten su
agregación al Instituto.
5.
Estúdiese la conveniencia de preparar programas de formación de
laicos de la familia pasionista para el apostolado de la Congregación, a fin de
ayudarles a ser colaboradores preciosos en la tarea de llevar el Evangelio a
todos los ambientes, según sus cualidad y dotes...
Estas son pautas que ha señalado ya el Capítulo General. Pero podríamos
señalar otras más concretas para la familia laical pasionista de la CII
7.2. SUGERENCIAS
CONCRETAS DE CARA A ESTE GRUPO:
1.
Todos los grupos que funcionen en nuestras comunidades deben tener peiódicamente
un encuentro de formación sobre el carisma pasionista, fundamentado en un
programa que abarque las líneas claves de
la espiritualidad y del apostolado Pasionista.
2.
Un año antes de los Capítulos
provinciales, tener un congreso los Laicos de cada provincia para presentar un
programa de acción de los Laicos Pasionistas en las Comunidades que están
presentes.
3.
Organizar un voluntariado
Pasionista seglar para trabajar en el tercer mundo o en zonas marginales del
primer mundo.
4.
Que se promueva entre los
laicos la posibilidad de emitir el cuarto voto pasionista: "recordar continuamente la
Pasión del Señor y promover su memoria de palabra y de obra" (Algunas
congregaciones, Marianistas, tienen colaboradores que dedican un año de su vida
al trabajo en una determinada labor social.)
Para terminar un desideratum:
1.
Todas las personas que formen
parte de la familia seglar pasionista que dediquen, por
lo menos, un cuarto de hora a la meditación de la Pasión.
2.
Colaborar en una obra
social, dentro de la CONGREGACIÓN, como puede ser ADECO u otra obra social, por
ej. Por qué no eniar como FAMILIA PASIONISTA
todos los años uno o dos contenedores a América Central o a Angola...
CONCLUSION
El
movimiento se demuestra andando. Hay que poner manos a la obra.
¿Qué nos define como Pasionistas...? Permitidme de nuevo citar el capítulo
General:
"Cuantos
deseen estar con nosotros junto a la Cruz para hacer memoria de Dios en la
contemplación y el anuncio de su fuerza liberadora, reciben también justamente
el título de "pasionistas", sean hombres o mujeres, jóvenes o niños".
Vosotros de cara a nosotros, como miembros de una misma familia tenéis una
obligación:
"Que os recordemos
constantemente la llamada a proclamar a Cristo
Crucificado mediante nuestro testimonio profético y con nuestra vida de
Comunidad"
Y nosotros os pedimos: que la MEMORIA PASSIONIS sea el&