PRESENTACIÓN
El P. Fernando Piélagos, c.p. presenta al
P. Laurentino Novoa, c.p. en la conferencia que dio
con motivo del
CENTENARIO DE LA PROVINCIA DE LA SAGRADA FAMILIA.
Dice lo siguiente de su vida y de su obra
"
El mensaje de la Cruz en la obra y el
pensamiento de Benedicto XVI".
Para decir "algo" que sea " breve", me
limitaré a dos apartados:
1) Personalidad intelectual del P.
Laurentino Novoa;
2) Razón de ser del tema de la
conferencia en el contexto del
Centenario.
1) P. Laurentino Novoa: El conferenciante se
presenta por sí mismo, por su nombre, por su
trabajo y por su prestigio en la ciudad
de Zaragoza. Pero para alguien menos
informado, les recordaré:
El P. Laurentino nació en un pueblo de León;
estudió en el colegio "San Gabriel", de Zuera, profesó
en 1965 en Corella, estudió Filosofía en Daimiel, C.
R., y en 1968 inició en Las Presas, Santander,
el primero de Teología; desde 1969 marchó a
Alemania a Regensburg, donde conoció al entonces
prof. J. Ratzinger, hoy Benedicto XVI. En 1972
hizo un paréntesis para venir a ordenarse de sacerdote
en Zaragoza, y regresó a Alemania. Obtuvo el doctorado
en 1978 con la tesis "Libertad religiosa en España:
historia, problemática y perspectiva de futuro".
Aquel año 1978 volvió a España y desde entonces ha
residido en Zaragoza. En el orden interno de la
congregación ha sido consultor provincial, superior
local, y colaborador en la formación de los novicios;
además ha asistido a congresos de vida
pasionista y a varios capítulos generales[i].
Fuera del ámbito interno, ha trabajado en la pastoral
en Cuarte y Santa Fe, ha colaborado en la formación de
muchas comunidades con conferencias, cursos y
retiros, ha sido miembro del Presbiterio en
representación de los religiosos desde 1985[ii],
y sobre todo ha trabajado como profesor de Teología
en el seminario desde que regresó de Alemania.
Como intelectual dedicado a la docencia y a la
investigación, ha publicado muchos trabajos teológicos
en revistas (Staurós, Rev. Arag. De Teología y otras)
y ha traducido del alemán algunos volúmenes.
2) Razón de ser del tema de esta conferencia.
Llama la atención que en la bibliografía del P. Novoa
se repite el tema de la "Cruz"[iii],
como en la conferencia de hoy. Esta insistencia en
el tema de la Cruz no responde a una temática
cultural genérica, sino a una opción específica y
vocacional a fin de anunciar la Pasión de
Cristo y cumplir su cuarto voto desde su formación
intelectual..
Es erróneo creer que la Pasión de Cristo es
coto reservado a los pasionistas. Por el contrario, es
patrimonio de toda Iglesia, de todo
bautizado.. La Pasión de Cristo se encuentra,
implícita o explícitamente, en la base de toda vida
cristiana, aunque con mayor evidencia en las
almas consagradas. Juan Pablo II, en Vita
Consecrata, n. 23 , lo reconoce sin rodeos: "En
la contemplación de Cristo crucificado se inspiran las
vocaciones; en ella tienen su origen...". Y en el
n. 24, afirma que "la persona consagrada...
experimenta la verdad de DIOS- AMOR de un modo más
inmediato y profundo cuanto más se coloca bajo la cruz
de Cristo..."[iv].
Ahora bien, esta espiritualidad pasiocéntrica,
esencial a toda vida consagrada, se convierte en
carisma específico de los y de las
pasionistas. San Pablo de la Cruz encontró en Cristo
Crucificado las dos coordenadas que
configurarían su vida y la tarea de su
congregación: 1) la Pasión de Cristo, manifestación
suprema del amor de Dios al hombre; 2) Cristo
Crucificado, "el gran remedio para los males de su
tiempo" y del nuestro (Constituciones, n. 1). Esta
visión, aparentemente simplista, de Cristo
Crucificado como cima del amor y como remedio para los
males sociales, no carecía de profundidad, y de hecho,
dos siglos más tarde, el Vaticano II la asumió, casi
literalmente, en la Declaración "Nostra
Aetate", n.4 (promulgada el 28 octubre 1965):
"Es deber de la Iglesia en su predicación anunciar
la Cruz de Cristo como SIGNO DEL AMOR UNIVERSAL de
Dios y como FUENTE DE TODA GRACIA"[v].
Siguiendo estas coordenadas, la Congregación se
organizó en Italia desde 1720. En 1840
salió al extranjero (Bélgica, Gran Bretaña, EE. UU. y
México), y en 1878 llegó a España, donde sólo 8 años
más tarde se crea la provincia del Sagrado Corazón.
Por diversas razones de tipo geográfico y lingüístico,
en 1905 se creó otra provincia, la de de la
Sagrada Familia, con dos casas en México,
dos en Chile y una en Cuba, y la posibilidad de abrir
en España una más para la primera formación, aunque
sin dedicarse al ministerio apostólico. La casa
se abrió en 1906 en Gaviria, Guipúzcoa, pero en
1910 se permutó por las de Corella y Daimiel. El plan
era, pues, que los jóvenes neoprofesos marchasen a
México inmediatamente. Así comenzó a realizarse
en 1910; pero desde 1914 la Revolución Mexicana
lo desbarató todo, y los jóvenes
permanecían masificados en dos casas reducidas,
Corella y Daimiel, hasta el sacerdocio. Urgía abrir
una tercera casa para Teología, y se encontró
acogida en la diócesis de Zaragoza. En 1926 se
trasladó aquí el colegio y en 1929 la Teología. Así,
pues, desde 1926 la provincia ha venido cumpliendo el
cuarto voto en Zaragoza predicando la Pasión de
Cristo en misiones, catequesis, Acción
Católica, dirección espiritual y ejercicios y
conferencias...
El 25 de febrero de 1930 el P. León Kierkels firmaba
una circular "De
Studio Passionis", que comienza
acomodando al carisma pasionista la frase de San Pablo
sobre la caridad: "Passio Christi urget nos" (2
Cor 5, 14). En la carta recordaba que el capítulo
general XXXI, abril de 1920, decr. V, 17,
había pedido que "juvenes nostri... in Passionis
studio versari debeant"[vi].
En el n. 4 citaba una frase del card. Wiseman
(autor de "Fabiola"): "Cada uno debe conocer algo
de todo, pero debe saberlo todo de alguna cosa", y
la aplicaba a los pasionistas: Si nos conviene saber
algo de muchas cosas, ¿no será nuestra obligación
saberlo todo de la Pasión de Cristo, de donde nos
viene el nombre? Y terminaba (n. 71) con este texto de
San Bernardo: "Mi máxima filosofía es conocer a
Cristo y a éste Crucificado. Que esta sea tu comida y
tu bebida, tu dulzura y tu consolación, tu miel y tu
aspiración, tu lectura y tu meditación, tu oración y
tu contemplación, tu vida, tu muerte y tu
resurrección"[vii]
Fernando Piélagos, C. P..
En función de estos impulsos de renovación y
elevación, la provincia de la Sagrada Familia ha
venido actualizando periódicamente su programa de
estudios (1934, 1955, 1966...) a fin de que los
misioneros, formadores y párrocos lograran más
alto nivel espiritual e intelectual. De sus 670
miembros, 76 ( es decir, 1 de cada 9, o el 11, 4 %)
han alcanzado grados académicos en ciencias
eclesiásticas y también civiles. ¿Qué ha pretendido
con ello la provincia? Que al ganar quilates el
conocimiento de la Pasión de Cristo,
subiera también la calidad del servicio
apostólico.
Me he detenido en la preocupación intelectual,
para que quede bien claro que la preparación
del P. Laurentino no ha nacido de la vanidad de ocupar
puestos o cátedras, sino de la responsabilidad de
mantener un alto grado de capacitación para mejor
servicio a la Iglesia local. En el comentario que
escribió a los cc. I y II de las Constituciones de
1984, relativo a la "Vida comunitaria",
terminaba, entre otras, con esta pregunta:
"¿Consideras (a) tu comunidad lo suficientemente
abierta a...la Iglesia local? ¿Se siente solidaria con
el entorno?". El P. Laurentino se ha mantenido
coherentemente abierto a las necesidades de la Iglesia
local, y con ello ha conservado muy encendida
una antorcha que otros pasionistas portaron
en la formación de los seminaristas, en la calidad de
la vida de las religiosas y en la atención pastoral al
Pueblo de Dios. Y todos lo han hecho, como
ahora el P. Laurentino, desde la conciencia viva de su
carisma pasionista. Recordemos al P. Paulino Alonso
Blanco, director del CRETA de 1982 a 1985; y a
los PP. Venancio Mancebo, Herminio Gil, Gerardo
González, Manuel Chico...
Por todo ello, y por otros muchos motivos, la
Provincia de la Sagrada Familia puede concluir
su Centenario con el gozo de que, al servir
bien a la Iglesia de Zaragoza, lo ha hecho
manteniéndose fiel a su raíz carismática, la
Cruz y Pasión de Jesucristo.
Seguidamente el P. Laurentino Novoa, desde su
conciencia de pasionista y desde su ciencia de
profesor, nos hablará sobre "El mensaje de la
Cruz en la obra y el pensamiento de Benedicto
XVI".
[i]
En 1987 se le pidió un comentario sobre la vida
comunitaria en las Constituciones de 1984 .
Cfr. Estudios de Historia y Espiritualidad
Pasionista, n. 35, pp. 83 - 95, Roma, 1987.
[ii]
Cfr. BFAM, n. 97, 1985, 109.
[iii]
"La cruz de Cristo vivida en la cruz de los
hombres", en "Staurós",
n. 6,
1985, 25 - 45; "Cruz y Resurrección: identidad
dialéctica del Misterio Pascual", n. 8, 1987, 5 -
26. - "La Cruz como criterio de
conocimiento y hermenéutica teológica", en la
conferencia inaugural del curso del CRETA en
1990 - 1991.- "Vida consagrada y misterio de
la cruz", n. 26, 1996, 45 -54.
[iv]"La
vida consagrada refleja este esplendor de amor,
porque confiesa, con su fidelidad al misterio de
la cruz, creer y vivir del amor del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo. De este modo contribuye
a mantener viva en la Iglesia la conciencia de que
LA CRUZ ES LA SOBREABUNDANCIA DEL AMOR DE DIOS QUE
SE DERRAMA SOBRE ESTE MUNDO, el gran signo
de la presencia salvífica de Cristo.... Su
fidelidad al único Amor se manifiesta y se
fortalece en la humildad de una vida oculta, en la
aceptación de los sufrimientos para completar lo
que en la propia carne falta "a las tribulaciones
de Cristo" (Col 1, 24), en el sacrificio
silencioso, en el abandono a la santa voluntad de
Dios, en la serena fidelidad incluso ante el
declive de las fuerzas y del propio ascendiente.
De la fidelidad a Dios nace también la entrega al
prójimo, que las personas consagradas viven no sin
sacrificio en la constante intercesión por las
necesidades de los hermanos, en el servicio
generoso a los pobres y a los enfermos, en el
compartir las dificultades de los demás y en la
participación solícita en las preocupaciones y
pruebas de la Iglesia".
[v]El
10 de septiembre de 2006, en el actual viaje a
Alemania, Benedicto XVI, en ha misa
celebrada ante 250.000 personas en la explanada "Neue
Messe" de Munich, ha subrayado que "el
mundo tiene necesidad de Dios. Nosotros tenemos
necesidad de Dios. ¿De qué Dios?". Del Dios,
dijo, cuya "venganza" es la Cruz: el "No" a la
violencia, "el amor hasta el final".
[vi]
Bollettino C. P., I, n. 6, junio 1920, p. 176, IV,
De Studiis, n. 17. - El mismo P.
Kierkels lo había reiterado en una carta del 27 de
febrero de 1928 con motivo del Centenario de
Invención de la Santa Cruz
.
[vii]
"Haec
mea sublimior philosofia, scire Jesum et hunc
Crucifisxum. Hic tibi sit cibus et potus, dulcedo
et consolatio tua, mel tuum et desiderium tuum,
lectio tua et meditatio tua, oratio tua et
contemplatio tua, vita, mors et resurrectio tua"
(Serm.
43 in Cant.; Formula bon.vitae.) - Acta
Congregationis ..., XI, 1, marzo 1930, 5 - 62.
Zaragoza, 13 de
septiembre de 2006
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