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Queridos
hermanos:
A todos
os envío el saludo y afecto más distinguido y fraterno, acompañado
con el abrazo y plegaria de los nuevos Consejeros. Juan Ignacio
Villar, Jesús Mª Ahechu, Carlos San Martín y Valentín Duerto.
No puedo
ocultaros mi perplejidad e impotencia. No logro entender. Luego no
puedo explicaros nada. Quien lo entienda que lo explique. ¡Estoy muy
necesitado de vuestra misericordia! Mi modesta inclinación a la
predicación, la pastoral, la misión … la percibo ahora seriamente
doblegada. Mis torpes manos seguirán construyendo y empujando la
comunidad hasta que Dios quiera, o los hermanos dispongan otro
trabajo en la viña de nuestra parcela congregacional y eclesial.
Muy
pronto tendréis todo el trabajo capitular a vuestra disposición. El
nuevo Proyecto Provincial, señala el camino a recorrer
conjuntamente, con la novedad y perspectiva de apertura y
referencia a la nueva Configuración, que el Capítulo ha respaldado
en consonancia con lo que nos solicita la Congregación. Nuestra
Provincia ha dado un paso firme y sólido en este proceso de
reestructuración, que de manera abierta y en diálogo con el resto de
las Provincias, habremos de ir, entre todos, perfilando con fe,
ánimo y esperanza. Para dinamizar mejor este proceso hemos nombrado
los Consultores de cada una de nuestras zonas pastorales,
conscientes que son a todos los efectos, la nueva Curia Provincial.
La
variedad que conformaba este Capítulo es un exponente vivo de la
riqueza y multiculturalidad de nuestra vida y misión, lo que abre,
posibilita y da confianza para valorar y afianzar con empeño
evangélico la transformación y revitalización de nuestra vocación
pasionista sin miedos ni complejos. En el Capítulo, como en cada
Comunidad, hemos vuelto a presenciar que realmente el Espíritu del
Señor está con nosotros lo que nos hace percibir con paz y
esperanza nuestro presente y futuro.
¡Mucho
ánimo y ganas para todos! “¡Levantemos el corazón!” como gustaba
repetir a Pablo de la Cruz.. Nuestros Mártires, ya cercana su
fiesta, acrecienten la alegría y fidelidad de nuestra vocación
pasionista y la Madre de la Santa Esperanza nos estimule en la vida
sobrenatural con su divino Hijo.
Con toda
humildad os abrazamos en Cristo Crucificado, nuestra esperanza, y
siempre a vuestra disposición y servicio.
Fernando Rabanal, cp
Juan Ign. Villar
Jesús Mª Ahechu
Carlos San Martín
Valentín Duerto.

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