Queridos hermanos de la
Comunidad Provincial:
Desde México a todos envío un saludo fraterno. Hemos concluido la
experiencia sinodal. En medio de este encuentro asistimos a la
pérdida irreparable de nuestro hermano Victorino que en gloria
esté. Dolorosos momentos que, en verdad, me han roto el corazón…
Oremos por nuestros difuntos, pero también, por favor, por los
que estamos vivos, que no lo necesitamos menos. Realmente tanto el
Sínodo, como la partida de Victorino, nos sitúan claramente en el
“Misterio Pascual como centro de nuestra vida.”
Todos habéis podido seguir el desarrollo del Sínodo desde las
páginas de nuestra Congregación, que, cada día, presentaban su
crónica,( a ella os remito, muy acertada y buen reflejo de lo
tratado en el aula), documentos, fotografías etc. El P. General y
su Consejo, discernirán ahora el trabajo realizado, para ofrecerlo
a toda la Congregación. Por lo que mi interés consiste en
transmitiros algunas pinceladas informativas y algo de mi
experiencia a las comunidades, con la finalidad de compartir este
encuentro, en todo lo que nos afecta, como un servicio informativo
fraterno. Dado el carácter consultivo del Sínodo, en su mayor
parte, seréis conscientes que las diversas cuestiones y
propuestas, están sometidas a lógicas transformaciones y
variaciones que el General con su Consejo habrán de realizar en su
reflexión y valoración posterior para bien de la Congregación.
Precisamente ahora en nuestra comunidad de La Pasión, en México,
el General con su Consejo, se hallan unos días de reunión para
presentar el resultado sinodal y el proceso a seguir a toda
Congregación.
1.- Un necesario y espiritual entrenamiento. La atmósfera
sinodal fue precedida de unas jornadas previas de ambientación
espiritual muy importantes para centrarnos en nuestra identidad y
misión en orden a revitalizar nuestra vida. Una iluminación que
nos dispuso a mirarnos a nosotros mismos y a nuestro mundo actual
para reflexionar y discernir la complejidad del trabajo que
habíamos de afrontar.
Stephen Rosseti, sacerdote estadounidense, expuso su mensaje
acerca de cómo “Reencontrar la esperanza en una época de
ateismo.” Desde su experiencia nos ofreció la multiplicidad de
problemas que afectan hoy a nuestra vida religiosa y la manera de
afrontarlos. Presentó con claridad la esperanza cristiana, que no
es lo mismo que el optimismo secular.
Octavio Mondragón,cp. (REG) trazó su intervención acerca de “La
Reestructuración, una profecía y una necesidad.” Se sirvió de un
triple lenguaje para que percibamos que el Espíritu en su acto
profético nos impulsa a un dinamismo transformador en la vivencia
y expresión de nuestro carisma. Un lenguaje artístico musical, de
una pieza original del siglo XVI, con otras dos versiones
actualizadas en la que se conserva la melodía original pero con la
creatividad y actualización en las dos versiones diferentes. Su
exposición bíblico teológica que ocupó la mayor parte en la que
nos retó a dejarnos llevar por el Espíritu para asumir los
desafíos en una nueva existencia impregnada de tensión
escatológica. Y un tercer lenguaje religioso iconográfico en el
que se manifiesta la mística y espiritualidad que subyace en el
compositor de una obra de este tipo y que logra su fin cuando el
que la contempla la descubre y percibe.
Donald
Senior,cp (CRUC).de los mejores especialistas bíblicos de los
EE.UU., en tres hermosas conferencias, nos muestra que ser
cristiano es un camino y una misión permanente para abordar desde
ahí toda reestructuración. Así hace un recorrido bíblico por todo
el Antiguo Testamento, seguido de la primera comunidad cristiana,
fijándose en algunos relatos de Lucas, Mateo y Hechos de los
Apóstoles. Y termina presentando a Pablo como reflejo y sabiduría
pasionista, en las diversas transformaciones que tuvo que
desarrollar en su vida, cultura y misión, obra del Espíritu que
orienta y dispone nuestra misión, no como una mera tarea, sino
como un cuerpo total que ha de sumergirnos y transformarnos a
nosotros mismos como Congregación e Iglesia, en el campo actual,
que es el mundo para Mateo, y no nuestra pequeña parcela.
Con
una hora de meditación personal ante el Santísimo tuvimos la
oportunidad de interiorizar y dejarnos permeabilizar por estas
luces que serían referente en nuestros días de trabajo sinodal.
2.- Facilitadota experta y cercana. Merece destacarse la
claridad y competencia de la facilitadota o guía, una hermana
escocesa, Cristina, que condujo con gran profesionalidad la
metodología y las sesiones. Además de su capacidad, el ser
religiosa, le permitió ser buena catalizadora de la vida religiosa
en la actualidad. Supo conjugar ambos aspectos, el técnico y el
religioso, con lo que el debate no perdía altura y además
resultaba cercano al mantener esa perspectiva desde nuestra fe y
carisma. También desde nuestro carisma, porque resultó haberse
empapado bien nuestra vida y misión. De los 350 folios obtenidos
del cuestionario enviado por la Curia General a toda Congregación,
presentó una síntesis, y un cuestionamiento vivo, real e
interpelante. Merece un gran reconocimiento ese esfuerzo, que
sirvió de gran ayuda. En 9 páginas recogía la síntesis y
reflexión de todas las respuestas de la Congregación.
El
trabajo discurrió entre la reflexión personal, grupos
interculturales y grupos lingüísticos.
3.- Un imperativo de solidaridad. Desde nuestro carisma y
misión, El Crucificado y los crucificados, se aborda todo el
planteamiento de Reestructuración, aclarando conceptos y
lenguaje. Los criterios obtenidos en la reunión de Las Presas
entre los Coordinadores de cada zona y el Consejo General, son
enriquecidos y asumidos por todos. Desde ellos se perfila y
definen las tres claves orientativas, aceptadas por todos los
sinodales, que señalarán nuestro trabajo y discusión:
.- Reestructuración para la
solidaridad en la formación.
.- Reestructuración para la
solidaridad en el personal.
.- Reestructuración para la
solidaridad en las finanzas.
Por
grupos se trabajará cada área, desde nuestra realidad y
necesidades actuales. Desde la Sagrada Escritura y nuestras
Constituciones, se iluminarán creativamente posibles líneas de
acción en cada uno de las áreas. Este planteamiento nos hace ver
la necesidad de estar juntos y la posibilidad de abordar y
vigorizar actuaciones necesarias y que en el estado actual no
podremos llevar a cabo. El resultado fue bastante logrado, pero
por problemas de traducción y redacción volvió al aula un tanto
desconocido, lo que sembró cierta confusión e inquietud. Se pide
se mantenga lo elaborado, con las correcciones aprobadas y que la
comisión de redacción mantenga el contenido inicial.
4.- Nuevas configuraciones. Si el trabajo realizado había
sido costoso, no cabe duda que llegaba el momento más arriesgado y
complejo de este Sínodo: Tratar, con todo lo reflexionado, de dar
forma nueva a las posibles entidades jurídicas que habrán de
configurar nuestro futuro. Se tiene muy claro que es el Espíritu
quien ha de vigorizarnos, que es la conversión del corazón lo que
nos revitalizará, que las nuevas estructuras han de servir a
nuestra vida y misión, que por sí mismas nada valen, que no se
trata de una mera formulación jurídica, etc,. Pero la verdad es
que a la hora de aterrizar y de poner nombre concreto a la
reestructuración, percibimos en nuestra impotencia la
responsabilidad y riesgos que comporta. No confesarlo sería querer
pasar por alto la realidad. A través de un trabajo en grupos y de
una dinámica de personas, que parecía ser intranscendente, se
originó la creación de unas nuevas configuraciones, en las que,
según nos expresamos, la gente se encontraba a gusto.
Configuraciones que habrán de ir viendo en estos dos años sus
posibilidades reales y prácticas de trabajo y que el General con
su Consejo habrán de ver en diálogo con cada una, si tienen futuro
o habrán de experimentar cambios en orden a su viabilidad y
proyección revitalizadora.
Seis
nuevas configuraciones como arranque. Seis “nuevas provincias” en
toda Congregación, cuyos provinciales podrían formar parte del
Consejo General. Supongo sean muchas las preguntas que surjan. Es
lógico. Pero el Sínodo no tiene capacidad legislativa y tampoco
podía definir todo entramado estructural. No era ese el objetivo.
Sino dar unos pasos más en este camino, con la finalidad que en
estos dos años prosigamos sucesivamente el avance ante las nuevas
estructuras que vayamos definiendo con serenidad y esperanza, para
bien de toda la institución congregacional. Por consiguiente, el
proceso de reestructuración sigue adelante tendiendo puentes y
lazos de encuentro y comunión más sólidos cada vez para perfilar
nuestro futuro.
Os
presento las configuraciones creadas, conscientes que pudieran
sufrir variaciones, por diversos motivos, y el nombre inicial que
identifica a cada una.
.- Configuración Pasionista
Jesús Crucificado. Constituida por EE.UU. (PAUL y CRUC.),
provincia REG de México, Brasil,(Provincia y Vicariatos), Italia
(Provincias de DOL.. y PRAES.) Argentina, Puerto Rico, Portugal,
Angola y Mozambique.
.- Unión Sagrado Corazón de
Jesús. Compuesta por FAM, SANG. CORI. (sin Puerto Rico) y
Colombia. (Comprende España y varios países de América Latina, un
total de 406 religiosos.)
.- Configuración Eugenio
Bossilkov. Integrada por Italia, (CORM. PIET. LAT. y CRUCIFIXI.)
Alemania, Polonia y Francia.
.- PASPAC. Los países y
zonas que ya la formaban.
.- Pasionistas de África.
Congo, Kenia, Tanzania, Sudáfrica y Bosuana.
.- Sector Pasionistas Norte
de Europa. (Irlanda, Inglaterra, Holanda y Bélgica.)
Se
han nombrado uno o dos Coordinadores para cada zona hasta el
Sínodo próximo. En nuestra zona elegimos al viceprovincial de
Colombia, Antonio Munduate.
Las
Provincias actuales continuarán hasta el próximo Capítulo General,
pero además de su propio trabajo, tendrán que irse integrando y
colaborando con las de su misma Configuración en este proceso. No
así las Conferencias Regionales, que aunque puedan seguir algunos
aspectos de sus trabajos hasta concluirlos, quedan ya suprimidas.
Cada
nueva entidad habrá de plantearse su funcionamiento hacia adentro.
Pero el Sínodo no lo ha proyectado ahora. Son muchas las preguntas
que quedan abiertas, pero así ha de ser, porque lo conlleva el
mismo proceso si queremos contar con la participación y escucha
de todos y cada zona.
Surge también, si quedamos homologados todos, en una misma
terminología, (como configuración, confederación, unión, etc,)
para unificar. Tarea que queda abierta a estudio con la idea
general de equiparar denominaciones para toda Congregación.
5.- Decisiones sinodales. Solamente presento las decisiones
que el Sínodo ha aprobado mayoritaria o unánimemente, aunque tal
vez salgan a luz mejor formuladas. Sabéis la importancia que
tienen y a la vez su calidad consultiva para el General y su
Consejo. Además de aprobar el balance económico y respaldar
algunas intervenciones de arreglos en la casa generalicia, ya
aprobadas por el Capítulo anterior, la asamblea sinodal respaldó
las siguientes decisiones:
1.- El Sínodo aprueba las
nuevas Configuraciones como parte del proceso de Reestructuración.
2.- Estas nuevas
Configuraciones iniciales, en diálogo y a la espera de la decisión
del General y su Consejo, asumen, reflexionan y planifican hasta
el próximo Sínodo:
.- las líneas operativas de
solidaridad en la formación.
.- las líneas operativas de
solidaridad en el personal.
.- las líneas operativas de
solidaridad en las finanzas.
3.- Los Coordinadores
continuarán su trabajo en relación a las nuevas Configuraciones.
4.- Las Configuraciones
reciben la siguiente denominación:
Confederación Pasionista
“Jesús Crucificado”
Unión “Sagrado Corazón de
Jesús.”
Configuración “Eugenio
Bossilkov.”
PASPAC.
Pasionistas de África.
Sector Pasionista del Norte
de Europa.
5.- Las Conferencias
Regionales (R.G. nº 94/95/96.) quedan suspendidas hasta el
Capítulo General del 2012..
6.- Las provincias,
viceprovincias y vicariatos continuarán hasta el Capítulo General
del 2012.
7.- Cada nueva Configuración
tendrá un Consultor General de referencia.
8.- Las líneas de acción
para las nuevas Configuraciones y para el Consejo General
continuarán su propio camino hasta el Sínodo del 2010.
Por
último pidieron el parecer para el lugar de celebración del
próximo Sínodo. España parece ser que tuvo mayor inclinación. Los
de nuestro grupo manifestamos que no hay lugar nuestro en España
para albergar a 70 personas en casas nuestras. Roma nos parecía lo
más apropiado en todos sentidos, máxime ahora que tenemos el nuevo
auditorio acondicionado. El General y su Consejo verán el lugar
que determinan, pues a ellos les incumbe.
Hermanos, esta es la relación personal que he querido compartir
con vosotros de este encuentro sinodal, con la finalidad de que
podáis tener un conocimiento próximo, hasta que el General nos
envíe la referencia del mismo. Ignoro la acogida que tenga el
Sínodo en las distintas partes de la Congregación. Confío
plenamente que en nuestras Provincias iberoamericanas, ( CORI.
SANG.y FAM.) y sobretodo en la nuestra, sea acogido con confianza,
apertura y una gran esperanza. Sinceramente así lo he
experimentado al percibir la potencialidad, riqueza y muy
positivas expectativas que se abren entre nosotros, con verdadero
sentido congregacional, Estoy convencido que es un camino de
esperanza y que si hay que sacrificar “partes”, también existe una
revitalización del “todo” de nuestro ser y misión. Nuestra
Provincia no se desmembra, sino que se incluye íntegramente con
otros propios hermanos. Como se integra lo nuevo y lo antiguo en
nuestra amplitud, que permitirá sin duda dejar cosas y presencias,
pero para abrirnos a nuevas realidades, fortaleciendo la
solidaridad y los vínculos congregacionales en la misión, la
formación y los bienes. Os participo que si venía con ciertos
miedos y mucha cautela, salgo del Sínodo, en lo que a nuestra
configuración se refiere, muy contento, con gran esperanza y con
la fortaleza de ver que es posible afianzar nuestra fraternidad y
misión con mayor celo apostólico, mejor servicio a la iglesia y
más energía para afrontar los desafíos del mundo, que es el gran
campo que espera nuestra siembra y anuncio para no quedarnos en
nuestras parcelitas angostas y seguras, pero desvitalizadas.
Siempre he creído que una de las mayores riquezas de nuestra
Provincia ha sido la multiculturalidad en nuestra misión y la
internacionalidad de la misma. Ahora se ve potenciada, facilitada
en el idioma, y posibilita una gran ventaja en el conocimiento
mutuo que hará que nos queramos más y sirvamos al Reino con mayor
ilusión y coraje. Todas las entidades que conforman nuestra nueva
configuración hemos nacido de la misma madre, lo que es una
alegría fecunda. Por ello nuestra posible denominación: Unión
“Sagrado Corazón de Jesús”, para afianzarnos en un mismo espíritu,
un mismo sentir, un solo corazón que se deje traspasar como el del
Redentor, en favor de una misma misión compartida. Es clara
nuestra identidad y pertenencia y es posible y de gran atractivo
el horizonte de esperanza que proyecta nuestra mirada en una misma
dirección. Ancianos, jóvenes, todos, ¡mucho ánimo y adelante,
siempre en camino! Un abrazo para todos desde México, lugar
donde también nacimos y hoy se nos invita evangélicamente a nacer
de nuevo, bajo la mirada materna de la Virgen de Guadalupe, en
cuyas manos colocamos el nacimiento de esta viva familia: Unión
“Sagrado Corazón de Jesús”.
Fernando Rabanal, cp
prep..prov.