Queridos hermanos :
En el día de hoy, 14 de septiembre de 2005, fiesta entrañable
de la Exaltación de la Santa Cruz, nuestra Provincia
Religiosa Pasionista de la Sagrada Familia, celebra el glorioso día
centenario de su erección y nacimiento en la Congregación y en la
Iglesia . Día de gloria, misericordia, agradecimiento y esperanza, cuyo
eco ha de resonar en el corazón de nuestras comunidades a lo largo de
este año jubilar.
Efectivamente, era el 14 de septiembre de 1905 cuando el P.
General, Bernardo Mª Silvestrelli, de santa memoria, ejecuta el Decreto
Pontificio emanado el 2 de septiembre, que proclama el amanecer de
nuestra amada comunidad provincial, la undécima de nuestra Congregación,
con las siguientes palabras:
“...Haciendo
voluntariamente uso de la facultad que nos ha sido conferida por la S.
Congregación de OO. Y RR., y oído el parecer de nuestros consultores,
separamos los cinco conventos existentes: dos en México,dos en Chile y
uno en Cuba, hasta ahora sometidos a la provincia española del S. Corazón,
y con ellos constituimos... una nueva provincia: le concedemos facultad
de establecer el noviciado de la nueva provincia formada con los cinco
retiros, dentro de los límites de España, según la súplica.
Además, sirviéndonos de la delegación otorgada por la S.C. de
OO. Y RR., e igualmente oído el parecer de los consultores, confirmamos
a los superiores de los dichos retiros, y en primer lugar al P.Juan de
la Cruz, que ha ejercido hasta ahora el oficio de viceprovincial, y que,
desde el día de nuestra notificación del presente decreto, hará las
veces de nuestro comisario en la nueva provincia, erigida según consta
arriba, que gobernará en nuestro nombre y como nuestro vicario.
Los superiores así confirmados según el RescriptoPontificio
permanecerán en su oficio hasta que se celebre el capítulo, que será
convocado cuanto antes sea posible, a nombre de la Sagrada Familia.
Sin que obste nada en contrario, etc. Roma, Retiro de los Ss.
Juan y Pablo, a 14 de septiembre de 1905.
Bernardo Mª de Jesús, prepósito general.” (1)
Esta ejecución había sido precedida por la solicitud realizada
a Su Santidad Pío X y por el Decreto de la Sagrada Congregación de
Religiosos. (2)
Los 51 religiosos, de más de 6 nacionalidades, se hallan desde
el comienzo en 4 naciones, dando vida y misión en sus orígenes, a esta
familia nuestra, cuya fecunda memoria del pasado engendra confianza en
este presente de reestrucuturación y proyecta un horizonte de esperanza
evangélico de acuerdo con la voluntad de Dios, el sentir de su Iglesia
y la interpelación de los signos de los tiempos, tal como nos ha
colocado y afianzado nuestro XXX Capítulo Provincial en orden a nuestra
revitalización personal y comunitaria.
Suba en este día nuestra
oración ferviente de alabanza y agradecimiento al Padre,
con espíritu de arrepentimiento, esperanza y alegría por el don
de nuestra comunidad provincial. Renovemos con gozo y fe nuestra
consagración religiosa y la pertenencia a nuestra Congregación
Pasionista. Con una plegaria en memoria de todos los hermanos que nos
han precedido y presentándole al Padre todos los hermanos que en
adelante formarán parte de nuestra familia.
Hermanos, que en este año jubilar prosigamos la llamada de una renovación espiritual y comunitaria de nuestra vocación y
misión para afrontar unidos el peregrinar de nuestra historia, fieles a
la voluntad de Dios y decididos a grabar en el corazón de nuestros
pueblos la viva memoria de la Pasión de Cristo, cuyo misterio de amor
continúa siendo clave y signo de la única salvación para mundo.
Tenemos la dicha de celebrar en cada memorial eucarístico lo que es la
centralidad de nuestra identidad carismática. Que la Exaltación de la
Santa Cruz exalte también nuestra entrega hasta el derroche del
sacrificio de nuestra vida y una en verdadera fe y amor nuestra
comunidad provincial, pues en su Cruz Él nos ha reconciliado a todos en
un solo pueblo. (Cons.26. Ef. 2,14-16.)
Que María en el Calvario, junto a la Cruz, nos enseñe a
conservar y proclamar este misterio de Amor en nuestro corazón
provincial. Nadie mejor que Ella para asociarnos en la intimidad de
Cristo Crucificado y abrazarnos a su Cruz.
San Pablo de la Cruz, el Beato Bernardo Silvestrelli y nuestros
Hermanos Mártires Pasionistas infundan su reciedumbre espiritual en
nosotros y seduzcan a muchos hermanos a compartir y experimentar su
carisma.
Con el saludo y la felicitación de mis consultores os abrazo en
Cristo Crucificado y Resucitado.
Prep..prov.